Las tres instituciones en las que más confían los mexicanos son las fuerzas armadas, los organismos internacionales y la policía, de acuerdo con una encuesta de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
En cuarto lugar, está el servicio civil nacional; le sigue el servicio civil regional, el gobierno nacional, los medios de comunicación, después la Corte y el Poder Judicial.
Después se ubican los gobiernos de los estados, la autoridad local, el Congreso y los partidos políticos en último lugar.
De acuerdo con el organismo, la población mexicana confía más en las fuerzas armadas y en la policía que en el Poder Judicial y en el gobierno federal.
Además de que México, así como Japón, Corea y la República Eslovaca, mostraron que entre menor nivel educativo haya, se confía más en los legisladores, mientras que la gente con más estudios cree menos en su congreso.
Al dar a conocer la "Encuesta sobre los factores que determinan la confianza en las instituciones públicas", en la que participaron 36 países, expuso que, si se toman en cuenta todos los países, las instituciones en las que más confían son las fuerzas armadas, policía, y la Corte y el Poder Judicial.
La OCDE dijo que, en general, "la confianza en los tribunales y el sistema judicial es bastante baja, aunque sigue siendo mayor que en otras instituciones públicas, y muestra una mayor variabilidad entre países".
En la encuesta también se midieron los principales problemas que señala la población. Crimen o violencia, inflación y corrupción fueron las mayores preocupaciones de los mexicanos.
Le siguen el empleo, los servicios esenciales de salud, la desigualdad, la vivienda, el cambio climático, la seguridad nacional y la migración.
Mientras que, en promedio, los ciudadanos de los 36 países encuestados por la OCDE dijeron que, la principal preocupación es la inflación, seguida del crimen y la violencia, la desigualdad, la migración, los servicios esenciales de salud, el empleo, la vivienda, el cambio climático, la corrupción y la seguridad nacional.
Cuatro de cada 10 personas consideraron probable que una política no popular pueda ser cambiada por el gobierno; en el caso de México, sube a más de cinco de cada 10 personas.
Los niveles de satisfacción de los servicios de educación en promedio en la OCDE están en 60% y en salud en 54%; en Finlandia sube a 85% la satisfacción en educación y en 67% en salud. En México, el porcentaje de personas satisfechas por los servicios educativos está en 66% y en 54% de salud.
En promedio, el 68% de las personas de países de la OCDE que recientemente realizaron un trámite administrativo estuvieron satisfechas y el 19% insatisfechas; en el caso de México, sube a 72% el grado de satisfacción y la insatisfacción quedó en 17%.
"En medio de transformaciones económicas, sociodemográficas y tecnológicas y con un espacio fiscal limitado, los gobiernos democráticos enfrentan desafíos para satisfacer las crecientes expectativas y necesidades de la gente. Un nivel saludable de confianza en las instituciones públicas es fundamental para implementar reformas que respondan a esas expectativas y necesidades, convirtiendo la confianza en un objetivo de política en sí misma", explicó la OCDE.
En el documento, se explicó que hay una larga lista de desafíos relacionados con cambios demográficos, económicos, geopolíticos y tecnológicos. Al mismo tiempo, las acciones posibles de los gobiernos están limitadas debido a un espacio fiscal cada vez más reducido, procesos internos lentos y grandes dificultades para alcanzar un consenso público y político.