Advirtió que si bien es razonable pensar que algunos trabajadores podrán verse beneficiados por estos aumentos a su compensación global, muchas empresas, sobre todo pequeñas y medianas, no podrán absorber o trasladar dichos costos y tendrán que despedir empleados para sobrevivir.
También mencionó el costo que tendría sin elevar la productividad, por la incertidumbre judicial, regulatoria y fiscal a la que se enfrentan las empresas actualmente.
Lo anterior, apuntó, en momentos en que la inversión se encuentra deprimida, y con dicha reforma, alertó, la ahuyentarán más.
En ese contexto, el IMEF anticipó que el crecimiento futuro de la economía continuará en una senda por debajo de su potencial en los siguientes años.
Por su parte, el abogado laboral, Oscar de la Vega, ponderó que en México son las pequeñas y medianas empresas los mayores patrones, no las grandes multinacionales.
A ello se suma la preocupación de la reducción de empresas durante 2025 ante el IMSS de 25 mil 667, es decir, de 2.4% del total de los empleadores.
Eso sucede, señaló, cuando dichos cambios no se hacen junto con el aumento de la productividad, es un riesgo que se genere más informalidad en donde no hay vacaciones, seguridad social, ni beneficios o garantías.
ISR y tiempo extra
Otro punto que mencionó es que la ley del Impuesto Sobre la Renta (ISR), no hace distinción por el ingreso de tiempo extra, ya que también procede la retención del gravamen.
"Muchos trabajadores se quejan porque, al trabajar tiempo extra, el monto extra se ve afectado por esas retenciones fiscales", indicó.
En ese sentido, comentó que en la Ley del Trabajo se establece que, al reducir de 48 a 40 horas la jornada, se pueden aumentar tres horas extras a la semana, de nueve a 12 horas, pagándolas dobles y triples si rebasa el máximo.
Anticipó que las empresas, sobre todo las que trabajan 24/7, necesariamente van a tener que cubrir tiempo extraordinario, pero mientras no haya una reforma a la ley del ISR tendrá que hacerse la retención y los netos se verán afectados por los trabajadores.
En el caso de los que laboran en el sector restaurantero, cuyo principal ingreso son las propinas, se verán afectados, afirmó.
"Mientras más tiempo estén en su lugar de trabajo, mayor ingreso, pues lo más importante son las propinas, por lo que la expectativa es que se verán afectados", manifestó.
Por otro lado, el presidente del Comité Nacional de Estudios Económicos, Víctor Manuel Herrera, puso de manifiesto la dificultad a la que se enfrentará el gobierno federal para seguir reduciendo el déficit fiscal y no afectar la calificación soberana de México.
"Tendríamos que bajar a 3.5% del PIB (el déficit fiscal), lo que significaría un recorte al gasto de 451 mil millones de pesos, pero ya no se puede sacrificar más la inversión", puntualizó.
Estableció que, si bien el gobierno no tiene dinero para destinar a la inversión, la iniciativa privada puede hacerlo; sin embargo, hizo ver que no hay la suficiente generación de energía para llevar a cabo los proyectos necesarios.