Tenango del Valle, Méx.- En San Francisco Putla, los floricultores no quisieron arriesgar sus pocos ingresos y este año apenas sembraron 60% de la producción de flor de cempasúchil, alhelí y nube, de lo que lograron en 2019, antes de la pandemia.
El campo que en años pasados se veía tapizado de naranja, lila y morado, ahora se ve con grandes extensiones de tierra seca. El Covid -19 “también se llevó las ventas, las flores y el ánimo de seguir cultivando la flor con la que se recibe a los muertos”, dijeron campesinos.
A partir del 27 de octubre comienza el corte de cempasúchil que ofrecen a la venta en el mercado de la localidad, hasta donde llegan intermediarios de Jalisco, Monterrey y Ciudad de México. No se aparecieron en 2020 porque la emergencia sanitaria obligó el cierre de los panteones y la gente no pudo adornar las tumbas.
Junto a su esposa y sus hijas de nueve y 12 años, Luis contó que pasaron de vender 8 mil ramos de cempasúchil a nada en 2020, por lo que la producción se perdió, tanto lo sembrado, en maceta y cortada.
Por ello, insistió a los ciudadanos en llegar a este punto y adquirir las flores con las que decorarán sus hogares, a un mejor precio que con revendedores.