Continuamos nuestra exploración hacia Europa del Este, región poco conocida por los mexicanos. Atravesamos las antiguas estepas, oscuros bosques, cultivos y primorosas casas de campo con techos de dos aguas y llegamos a Cracovia, al sur de Polonia. Esta ciudad es una de las más antiguas y tradicionales de Europa oriental. Fue la capital medieval, sede de los reyes polacos y de importantes acontecimientos culturales y científicos.
Cracovia ha sido la cuna de la cultura polaca; mezclando lo más tradicional y moderno de los países eslavos de la zona. Milagrosamente su centro histórico ha permanecido intacto casi 800 años, sobreviviendo a invasiones y guerras terribles. Comenzó como una aldea medieval, de intercambio de productos del campo, a orillas del río Vístula.
Su fundación oficial se remonta al año 1257 por el príncipe Boleslaw Wstydliwy. (Como lengua eslava, el polaco pareciera no tener vocales y es difícil de pronunciar por nosotros los latinos). El Stare Miasto (El casco antiguo) o centro histórico es fácil de recorrer y es donde se encuentran la mayoría de las numerosas iglesias y monumentos.
Desde la Rynek Glowny o Plaza del Mercado parten varios recorridos turísticos por la Ciudad, sin costo y en todos los idiomas. Frente a la Basílica de Santa María encontramos a las bandadas de Palomitas y Grajillas de Cracovia; existe la tradición de alimentarlas; dándoles migajitas de pan los niños aprenden a conocer y amar a las ave
Como muchas ciudades europeas, durante el violento Medioevo, Cracovia estuvo confinada entre murallas, y cada lugar tiene sus leyendas que uno debe leer antes de venir, para apreciar el sentido y razón de lo que se observa. En internet existe mucha información e imágenes para estudiar. Ya saben, visitar una ciudad europea sin leer su historia, es como ir a Disneylandia sin haber visto ninguna película de Walt Disney.
? En el otoño caen las hojas cubriendo el bosque con bellos colores.
No debemos viajar tan lejos para solo comer y tomarse selfis sonrientes, brindando. Hay que ser responsables con nuestra cultura, y buscar reconocernos en la Europa antigua de la cual proviene nuestra difícil y tan incomprendida cultura occidental.
Los antiguos fosos y planicies frente a las murallas de la ciudad se han convertido en un cinturón verde de bosque de imponentes robles, encinos y pinos, que en otoño lucen esplendorosos colores ocres, amarillos y rojos en sus hojas caducifolias, y que a nadie se le ocurriría barrerlas como basura, pues son tema para fotografías impresionistas para las redes sociales, bajo la luz oblicua del atardecer. En invierno las hojas se integran al suelo reciclando la materia orgánica.
Es indispensable visitar el cercano complejo arquitectónico de Wawel a orillas del río Vístula. Compuesto por su Catedral, Palacio Real y sus fortificaciones. Son curiosas sus capillas mortuorias reales cada una con un estilo propio, específico a cada rey y a la situación política y económica al momento de morir. Imaginen cómo sería un mausoleo, para cada presidente y partido político que estuvo en el poder en México acorde a sus logros.
Cerca también existe un museo paleontológico, principalmente de amonitas del periodo Mesozoico, pues la ciudad está fundada sobre piedra caliza fosilífera. Pienso en cuántas leyendas habrán surgido para explicar estas formas de animales tan extraños y desconocidos.
? En México la creencia de que las palomas dañan los monumentos o transmiten enfermedades, es una calumnia de las empresas de “control de plagas” que debería investigarse.
Es famosa la Universidad de Cracovia, donde no dejaron estudiar Física a María Sklodowska, debido al sexismo y discriminación de la muy culta, pero machista sociedad de la época. Ella tuvo que mudarse a París, a la Universidad de la Sorbona. Y fue la primera mujer en recibir el Premio Nobel de Física; por el descubrimiento del primer elemento radiactivo, al que llamó Radio. Posteriormente descubrió otro elemento, al que llamó naturalmente, Polonio. Recibiendo ahora el premio nobel en Química. Quienes no la dejaron estudiar en la Universidad debieron arder de envidia y desconcierto. ¡Cómo era posible! ¡Una mujer...!
? Mapa de los principales atractivos de Polonia.
El Papa Juan Pablo Segundo, fue Cardenal de Cracovia como Carol Wojtyla, y también en un principio tuvo que cambiar su carrera de Teología y Filología en esa Universidad, que al parecer era demasiado estricta. Este Papa intelectual y políglota es muy querido en Polonia pues ayudó a desplazar pacíficamente al comunismo, demostrando, que, con razones bien sostenidas, los intelectuales pueden derrotar al socialismo. Acuérdense también de Lech Walesa (Premio Nobel de la Paz) y el partido Solidaridad, libraron luchas pacíficas y eficientes para mejorar las condiciones de bienestar realista de los trabajadores.
La cultura y objetivos de una nación deben basarse en el conocimiento de su historia, de tener una imagen realista de su pasado para actuar acorde.
A hora y media de Cracovia, en el Memorial del campo de concentración Nazi de Auschwitz, se lee la cita de George Santayana: “Quienes no recuerden su historia están condenados a repetirla”.
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