Creación de Judas, tradición familiar

Ciudad de México.- Angélica y sus hijas Diana y Areli son una de las familias que crean los diablitos de forma tradicional. Ellas aprendieron del maestro Felipe Susano, esposo de Angélica y el padre de familia, quien falleció hace dos años. Aunque no se dedican a esto de tiempo completo, siempre ha estado presente en sus vidas.

Felipe lo tomaba como un pasatiempo muy serio y todas se sentaban con él para ayudarle a pintar y a hacer las figuras en cartón. “Era el momento de convivencia de la familia. Algunos juegan juegos de mesa y nosotros nos ponemos a pintar”, bromea Diana.

El maestro enseñó a su familia el proceso para hacer las figuras. Primero creó moldes en yeso y madera con distintas formas y tamaños de Judas; los mismos que Angélica utiliza al día de hoy.

De forma resumida, el proceso consiste en envolver el molde con periódico, cartón y engrudo hasta obtener la forma; dejar secar y quitar el molde; aplicar una base de pintura rosa [fondear la pieza]; pintar por capas, y finalmente, dibujar los detalles del Judas para que tome la forma correcta.

Al último paso se le conoce como perfilado o rayado de la pieza. Si está destinado a ser quemado se manda a “encuetar”, es decir, llenar la figura con pólvora.

Angélica y sus hijas hacen Judas y calaveras para el Día de Muertos, que venden en el Mercado de Sonora, donde algunos coleccionistas buscan sus piezas.