Vicente, quien se desempeñaba como enfermero del Centro de Salud, fue avisado por el comisariado ejidal, Miguel Pérez Hernández que debería pasar un día en la cárcel, situación que fue aceptada y pidió tiempo para realizar actividades de su trabajo.
Tras entregarse y pasar dos horas en la cárcel de Chabajebal, un grupo de aproximadamente 30 personas armadas con piedras y garrotes encabezados por un maestro identificado como Raymundo N., rescataron al detenido.
El pasado 24 de octubre, Miguel Pérez Hernández y Manuel Ruiz Jiménez, comisariado y agente rural respectivamente, así como Andrés Méndez Hernández y Carmelino de Jesús Ruiz Álvarez fueron emboscados cuando regresaban de Tuxtla Gutiérrez, donde habían acudido a la Secretaría de Educación para entregar un documento donde se solicitaba el retiro de la escuela donde daba clases Raymundo.
En la emboscada perdieron la vida el comisariado ejidal, Miguel Pérez y Carmelino de Jesús y resultaron heridos Manuel Ruiz y Andrés Méndez.
Tras identificar a los presuntos autores materiales del atentado, pobladores detuvieron el pasado miércoles a tres de los presuntos autores materiales, quienes fueron encerrados en la cárcel de Chabajebal.
Por la tarde, un grupo de hombres armados bloqueó la carretera para impedir que fueran sacados de la comunidad tzotzil y horas después ingresaron la comunidad para rescatar a sus compañeros.
Hasta el momento, la Fiscalía General del Estado no ha ingresado al lugar; únicamente la iglesia católica realizó el levantamiento del cuerpo y fue sepultado sin que se les practicara la autopsia de ley.
El párroco del templo San Juan El Bosque, Helder López Velázquez informó vía telefónica que en la cabecera municipal de esta localidad hay unos mil 500 indígenas desplazados que se ubican en la parroquia, bodegas y con familiares, unos 400 en la comunidad Tierra Caliente y otros dispersos en comunidades de Chenalhó, Chalchihuitán, Simojovel y San Cristóbal.
La iglesia católica pidió ayuda para la donación de alimento para los desplazados.