Estados Unidos reanudará el próximo 24 de septiembre la importación de ganado mexicano por el cruce de San Jerónimo, Chihuahua, hacia Santa Teresa, Nuevo México, como parte de la apertura gradual de la frontera tras las restricciones impuestas por el gusano barrenador.
La decisión coincide con un aumento de la miasis en personas. San Luis Potosí acumula 34 casos confirmados y ocupa el séptimo lugar nacional, de acuerdo con información actualizada al 18 de septiembre. En todo México se contabilizan 692 contagios humanos desde abril de 2025, incluidos 575 durante este año.
El paso de ganado comenzará con un promedio de 800 cabezas durante la primera semana y aumentará paulatinamente hasta alcanzar mil 500 animales diarios a partir de la cuarta, según la Secretaría de Agricultura.
La continuidad dependerá de que no se detecten nuevos riesgos sanitarios.
San Jerónimo será el segundo cruce reactivado. El primero fue el de Agua Prieta, Sonora, hacia Douglas, Arizona, que volvió a operar el 24 de agosto. También se prepara la apertura de Puerto Palomas, Chihuahua, pero todavía no existe una fecha oficial.
La medida permitirá comenzar a movilizar las más de 100 mil reses que esperan ser exportadas desde Chihuahua. El volumen inicial, sin embargo, será insuficiente para resolver de inmediato el rezago: autoridades estatales estiman que podrían requerirse alrededor de cuatro meses para liberar únicamente el ganado detenido en esa entidad.
Una crisis iniciada en 2024
El brote actual comenzó oficialmente el 21 de noviembre de 2024, cuando se confirmó un caso en Catazajá, Chiapas. México había permanecido libre de esta plaga durante más de tres décadas.
El gusano barrenador es la larva de la mosca Cochliomyia hominivorax. La mosca deposita sus huevos en heridas abiertas y las larvas se alimentan del tejido vivo. Afecta principalmente al ganado, pero también puede infestar perros, caballos, fauna silvestre y personas.
Tras la detección en Chiapas, Estados Unidos suspendió la entrada de ganado mexicano. El comercio se reanudó parcialmente en febrero de 2025, pero volvió a detenerse en mayo ante el avance de la plaga.
En julio de ese año comenzó otro intento de apertura, cancelado dos días después por la aparición de un caso en Veracruz. La recuperación del comercio no volvió a comenzar hasta agosto de 2026, con la habilitación del cruce de Douglas.
La plaga sigue presente
La reapertura no significa que la emergencia haya terminado. Al 17 de septiembre, México registraba mil 914 casos activos en animales y 43 mil 175 acumulados, con presencia en 30 entidades.
Estados Unidos también ha confirmado infestaciones en animales de Texas y Nuevo México, pero hasta ahora no ha cancelado la apertura de Santa Teresa.
Para autorizar el paso, las instalaciones de San Jerónimo fueron modificadas con lectores electrónicos para verificar la procedencia del ganado, nuevos tratamientos contra parásitos y perros entrenados para detectar heridas infestadas.
La reapertura representa un alivio para los productores mexicanos, obligados durante meses a vender sus animales en el mercado nacional a precios menores. Sin embargo, el comercio seguirá condicionado a las inspecciones y podrá suspenderse nuevamente si aparece otro foco de riesgo.