Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó categóricamente que agentes de la CIA operen en territorio nacional y acusó la existencia de una campaña coordinada contra su gobierno, impulsada por medios de comunicación estadounidenses, funcionarios de ese país y sectores de la derecha internacional.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la Mandataria respondió a publicaciones de CNN y The New York Times, así como a declaraciones del jefe de la DEA, Terry Cole, quien manifestó que las investigaciones por narcotráfico contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, podrían ser apenas el inicio de acciones contra otros políticos mexicanos presuntamente relacionados con el crimen organizado.
Sheinbaum Pardo calificó como “absolutamente falso” que personal de la CIA participe en operaciones fuera del marco legal en México y sostuvo que únicamente hay funcionarios estadounidenses acreditados conforme a la ley mexicana.
“Primero, es falso que operen agentes de la CIA en territorio nacional. Solamente están acreditados funcionarios del gobierno de Estados Unidos con permisos perfectamente definidos por la Constitución y la Ley de Seguridad Nacional”, afirmó la Titular del Ejecutivo federal.
La Presidenta acusó que la versión difundida por CNN fue una “construcción mentirosa” y destacó que incluso la propia CIA salió a rechazar la información.
“Imagínense el tamaño de la mentira que la propia CIA tiene que salir a desmentir”, expresó.
Por otra parte, Sheinbaum confirmó que el gobierno federal brinda protección a Rocha Moya, luego de que él mismo solicitara medidas de seguridad por considerar que existe un riesgo contra su integridad.
“Se protege la vida de cualquier persona que pudiera tener algún riesgo. Entonces, como gobernador de Sinaloa tenía su propia protección y ahora él solicitó protección y se le da igual que se le da a otras personas que lo solicitan a partir de un análisis de riesgo”.
Al ser cuestionada directamente sobre si la petición fue realizada por Rocha Moya, respondió de manera breve: “Sí”.
Lo anterior ocurre luego de que trascendiera que el gobierno de Estados Unidos habría solicitado a México la detención y extradición de Rocha Moya y de nueve funcionarios estatales por presuntos vínculos con el narcotráfico.