Tixtla, Gro.- En la Normal de Ayotzinapa todo estaba listo ayer sábado para que se llevara a cabo un baile para festejar su 98 aniversario; la fachada está decorada con flores blancas y con colgantes en blanco con azul. Es la una de la tarde, pero la celebración está cancelada y en la escuela están despidiendo a su último compañero asesinado, Yanqui Khotan Gómez Peralta, de 23 años.
El jueves, Yanqui Khotan salió de la normal y hasta ayer sábado regresó, lo hizo dentro de un ataúd. La noche del jueves, policías estatales lo asesinaron en un retén de revisión de carros robados en Chilpancingo, en la salida hacia Tixtla. Le dieron un tiro en la cabeza. Uno solo.
A Yanqui Khotan, la tarde de ayer sábado lo despidieron de la normal donde cursó hasta cuarto semestre. Le rindieron honores en la cancha principal, ahí junto a los retratos de sus 43 compañeros que desde hace casi 10 años siguen desaparecidos.
El homenaje fue privado para familiares y estudiantes.
La Fiscalía General de la República (FGE) informó que integró carpetas de investigación contra policías estatales por el delito de homicidio calificado y agregó que en las primeras diligencias hallaron indicios suficientes para determinar que el ataque a normalista hubo violación grave a los derechos humanos de los normalistas.
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) informó que inició una queja de oficio por los hechos ocurridos el 7 de marzo de 2024, en los que un estudiante de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa perdió la vida y otro estudiante resultó lesionado. La dependencia consideró que el caso trasciende el interés de la entidad federativa y que tiene una relevancia nacional.
A las 2 de la tarde, Yanqui Khotan salió de nuevo de la normal, lo hizo en los hombros de sus compañeros, entre caras tristes, en medio del humo del incienso. El ambiente es confuso: hay rabia y tristeza, incertidumbre y desesperanza. Yanqui Khotan salió rumbo a su casa, donde le celebraría una misa y después al panteón. A su tumba.
En el cortejo fúnebre, va don Clemente Rodríguez Moreno, padre de Christian Rodríguez Telumbre, uno de los 43 normalistas desaparecidos. Se nota cansado, aturdido. Se detiene un momento para hablar. Es breve pero directo. “El asesinato de Yanqui Khotan es la muestra de cómo el gobierno federal ha decidido gobernar con el tolete en la mano”.
Don Clemente lo deja claro: el asesinato de Yanqui Khotan es un agravio también contra ellos: “Y como lo hemos dichos, si tocan a ellos, nos tocan a nosotros, se llevaron a uno de los nuestros hijos, porque ellos también son nuestros hijos. Este gobierno viene con las armas, parece que los quieren desaparecer a todos”.
El cortejo continuó hasta la casa de Yanqui Khotan, la misa se celebró y la marcha siguió hasta el panteón donde termina.