De comuneros a guardianes de felinos

El equipo también combate plagas e incendios forestales

VILLA DÍAZ ORDAZ, Oax. - Es el amanecer y 22 hombres, con huaraches o zapatos, empiezan su servicio comunitario en Villa Díaz Ordaz, en los Valles Centrales. Su misión es subir a 2 mil 719 metros sobre el nivel del mar a vigilar el cerro Iglesia, una zona de este municipio destinada a la conservación de la biodiversidad.

El polígono determinado a tales fines comprende 3 mil 148 hectáreas de territorio en las que habitan jaguares, pumas, linces, tigrillos y venados. Los comuneros y las cámaras de fototrampeo instaladas por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) confirman la existencia de estas especies.

Sin importar el trayecto y la falta de herramientas, los 22 integrantes del Comité de Vigilancia de la zona protegida, de entre 40 y 60 años de edad, recorren hasta 33 kilómetros en cada guardia que realizan para evitar la cacería ilegal y la actividad minera en la zona. “Para mí es importante el colaborar, es un servicio, seguir protegiendo los árboles y a todos los animales que habitan en el cerro”, expresa Rodolfo Cruz Pérez, presidente del Comisariado de Bienes Comunales, quien con huaraches y un machete recorre el cerro Iglesia, que en zapoteco recibe el nombre de Danii Idoo. El aprecio hacia el medio ambiente, lo mantiene firme para liderar a su equipo que está alerta no sólo para impedir la cacería y la minería, sino también para combatir plagas e incendios forestales.

Frente al puma

Mientras descansan, ríen y cuentan las experiencias de su servicio comunitario. Gerardo Santiago, de 56 años, secretario suplente del Consejo de Vigilancia, ya tuvo la oportunidad de estar frente a un puma, a unos 50 metros de distancia.

Emocionado, recuerda la mañana en que miró al felino y asegura no haber tenido miedo.