Ciudad de México.- Casi tres millones de derechohabientes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) recibieron atención médica fuera del organismo, mientras que los mexicanos gastaron alrededor de 9 mil 316 millones de pesos en consultas particulares durante un trimestre de 2024, de los cuales 5 mil 599 millones correspondieron a hogares con al menos un afiliado.
La dificultad para conseguir una cita, los largos tiempos de espera y la distancia hasta las unidades médicas figuran entre los problemas que enfrentan los derechohabientes del IMSS, según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición Continua 2025.
La encuesta revela que 34.6% de los derechohabientes que recibieron atención médica acudió a establecimientos ajenos al Seguro Social. De los 8 millones 540 mil 278 pacientes atendidos, 2 millones 953 mil 669 recurrieron a servicios externos y 5 millones 586 mil 609 fueron atendidos en unidades del instituto.
Éctor Jaime Ramírez Barba, médico y diputado federal del PAN, considera grave que millones de trabajadores busquen atención fuera del organismo al que cotizan: “Los trabajadores están pagando dos veces por su salud: primero con sus cuotas al IMSS y después cuando tienen que acudir a un consultorio privado porque no consiguen una cita, no encuentran medicamentos o necesitan estudios que la institución no les proporciona oportunamente”.
La Ensanut destaca que entre los derechohabientes atendidos fuera del Instituto Mexicano del Seguro Social que explicaron por qué no acudieron a su institución, 46.3% mencionó citas para fechas demasiado lejanas; 36.8%, largos tiempos de espera para pasar a consulta, y 33.3%, la distancia hasta su unidad médica.
Afirma que cada médico familiar atiende, en promedio, 24 pacientes durante una jornada de seis horas, equivalentes a 15 minutos por consulta. “¿Cómo podemos pretender que un médico explore, diagnostique, explique un tratamiento y dé seguimiento a un paciente con diabetes, hipertensión u otra enfermedad crónica en esas condiciones?”, cuestiona.