Despiden a familia masacrada

Se realiza velorio íntimo para Doña Rosa, sus hijas Claudia y Jazmín, así como dos de sus nietos

Tultepec, Méx.- Doña Rosa, sus hijas Claudia y Jazmín, así como dos de sus nietos Aldahir y Mía, fueron velados en cinco ataúdes, tres de madera y dos de color blanco para “los angelitos”, en una ceremonia muy íntima en una funeraria de Cuautitlán Izcalli, en el Estado de México, a la que sólo asistieron sus familiares y que era vigilada por policías armados.

Los cuerpos de las otras tres víctimas del multihomicidio en una casa de la colonia Cañada, en el municipio de Tultepec, entre ellos el de Jonathan, al que según investigaciones era quien buscaban los atacantes, fueron llevados a otro sitio de la entidad sin que trascendiera la ubicación.

El hombre de 22 años “era un chavo que decía que trabajaba en una barbería, pero nunca supimos si realmente ese era su oficio en alguna peluquería o estética”, dijeron vecinos.

Este martes, a la funeraria San Juan no ingresó nadie que no estuviera anotado en una lista aprobada por familiares.

Las tres capillas que alberga el edificio de tres niveles fueron cerradas para que los dolientes se despidieran de cinco de las ocho personas que murieron por un impacto de bala en la cabeza.

Mientras ocurría la ceremonia, vecinos de casas y negocios aledaños se preguntaban a quién velaban, porque desde la noche anterior los policías del municipio custodiaban la funeraria de la colonia Cumbria. También recibieron la recomendación de los policías de cerrar negocios y no salir de sus casas.

Los cuerpos permanecerán en el lugar hasta hoy por la mañana, cuando serán llevados al panteón en Tultepec.

INVESTIGACIÓN

En la masacre de la familia , agentes de investigación encontraron casquillos de tres diferentes armas, nueve de calibre .40 automática; 14 de calibre .380 y siete de una 9 milímetros.

De acuerdo con las investigaciones, habrían sido al menos tres personas las que ingresaron a la vivienda de la colonia Cañada y dispararon contra las víctimas las cuales tenían impactos de arma de fuego en la cabeza.

El ataque ocurrió pasada la medianoche. Los disparos en la puerta alertaron a los vecinos, pero nadie salió a la calle, sino que todos buscaron resguardo dentro de sus casas.

Tras los primeros disparos siguieron al menos 33 detonaciones. Pero al escuchar que los atacantes se retiraron en un vehículo, dieron aviso a los policías que llegaron al lugar.

Los agentes buscaron cámaras de vigilancia en las casas del lugar o en la calle, pero no encontraron ninguna en la vivienda atacada o las aledañas. 

La cámara más cercana se ubica en una avenida ubicada a la vuelta de la calle y a unos 300 metros de distancia.

Además de los casquillos, los policías encontraron seis teléfonos celulares que serán revisados y una caja con cápsulas que serán revisadas para determinar qué compuesto tienen.