Chilpancingo, Gro.- La vida de los pobladores del ejido Zihuaquio, en el sureño estado mexicano de Guerrero, no volverá a ser la misma a partir de este fin de semana, pues tendrán que vivir bajo resguardo permanente de corporaciones de seguridad para evitar ser atacados por el grupo delictivo Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que los obligó a desplazarse en 2020.
En enero de 2020 los habitantes de la comunidad de Zihuaquio, reconocida a nivel nacional por su producción de mezcal, fueron obligados a abandonar su territorio por una célula del CJNG que, según denuncias de los pobladores, pretendían obligar a trabajar para ellos a los hombres de esa zona, además de apropiarse de su actividad económica.
Desde esa fecha el desplazamiento interno los llevó a instalarse en la comunidad de Vallecitos de Zaragoza, perteneciente a Zihuatanejo, región Costa Grande de Guerrero.
Al llegar a Zihuaquio, comunidad cabecera del ejido del mismo nombre, el panorama fue poco alentador: al menos 80 % de las viviendas y 20 % de las construcciones para producir mezcal están destruidas, por lo que prácticamente tienen que empezar de nuevo. Los aproximadamente 20.000 litros de mezcal producidos en enero de ese año también se perdieron.
De acuerdo con el comisario, en enero de 2020, tras la incursión de los criminales, huyeron 300 personas, unas 65 familias, de las que 80 % regresó y el resto permanecerá en Vallecitos por atención médica y escolar. Reconoció que tras su regreso necesitarán vigilancia permanente de las corporaciones de seguridad.