CIUDAD DE MÉXICO.- Las recientes detenciones de Joaquín Guzmán López y de Ismael “El Mayo” Zambada García en Estados Unidos no afectan o merman las operaciones del Cártel de Sinaloa o del Pacífico, pues son los hijos o familiares de sus líderes históricos los que siguen operando, consideran expertos en seguridad.
Asimismo, de acuerdo con el último informe de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) —del mes de marzo pasado—, el Cártel de Sinaloa ejerce su poder a través del miedo, amenazas y violencia, matando a policías locales, periodistas y miembros de otros grupos criminales que invaden su territorio.
El grupo delictivo protege sus intereses relacionados con los narcóticos, como soborno, extorsión, armas y trata de personas; además, ha construido una asociación mutuamente rentable con un proveedor en China del que obtiene el precursor químico con el que se fabrican drogas sintéticas.
La DEA refiere que el Cártel de Sinaloa no tiene líder, en cambio el “paraguas” de la organización cubre a 4 grupos criminales cooperantes. Detalla que esta estructura, da a los jefes la capacidad de compartir recursos.