Día uno, entre fallas técnicas; "fue un día perdido"

A las 7:00 horas en punto se despertó Junne Pérez, de 12 años y quien cursa el segundo grado de secundaria, para tomar la primera clase de este nuevo ciclo escolar vía online, como parte de la transición a la nueva normalidad.
Ella tenía todo listo para comenzar a estudiar: computadora, televisión e internet.
"Me costó mucho pararme, ya estaba acostumbrada a despertar después de las 11:00 horas", cuenta la menor mientras se desconectaba de su clase de Francés, la cual impartió la profesora Miriam, para luego entrar a Español.
Como ella, miles de niños vivieron este lunes el regreso a clases de una manera inusual, sin uniformes ni mochilas y sin los compañeros que desde marzo dejaron de ver debido a la contingencia sanitaria ocasionada por el coronavirus.
"Los maestros nos dijeron que [las clases vía internet] son únicamente para reforzar todo lo que ya sabemos.
"Aunque de todos modos hay que tomar todas la clases", mencionó la menor.
Adrián, padre de Junne, comentó que las clases de su hija serán de 8:00 a 11:00 horas a través de una plataforma digital, mientras que de 18:30 a 21:30 tendrá que sintonizar el canal 3.2 para recibir las materias por televisión.
Narró que apenas una hora después de iniciar ya habían surgido complicaciones.
"Pusieron mal la liga para entrar al classroom. Tenemos un grupo para mensajearnos entre todos los papás y nadie entendía por qué no se podían conectar los chicos.
"También tuvo problemas la maestra para reproducir una presentación, [por lo que] terminó mandando todo por correo", explicó.
El padre añadió que, gracias a que él y su esposa Ana hacen home office, su hija está familiarizada con videoconferencias.
Además, indicó, la pequeña también tuvo la oportunidad de tomar cursos en esta modalidad durante las vacaciones.
Sin embargo, Adrián reconoce que no todos los jóvenes pueden tener las mismas oportunidades que su hija.
Los padres de Junne manifestaron preocupación, pues temen que, al no estar familiarizados con estas nuevas herramientas de enseñanza, algunos de los profesores de su hija no puedan dirigir la clase de forma óptima y se provoque un bajo nivel de educación.
Esa fue la imagen de ayer con el arranque del ciclo escolar 2020-2021, en el que todo se desarrolló en casa y no en las calles, cuando en años pasados y durante las primeras horas del día había un caos vial y la policía montaba un operativo para evitar las menores afectaciones fuera de las escuelas.
Este lunes las escuelas se mantuvieron vacías, con las puertas cerradas, nadie se acercó ni mucho menos hubo el tráfico desquiciante. Esta es la nueva realidad en la capital.

Con problemas de conectividad y sintonización, "fue un día perdido"

Desde las 7 de la mañana, la tecnología falló. Las clases a distancia no lograron darse como se planearon. Los padres de familia se dieron cuenta de que la plataforma Zoom para conectarse a clases falló, mientras otros vieron que sintonizar un canal de televisión abierta en sus pantallas no era tan fácil.
Los nervios del primer día de clases se convirtieron en estrés para alumnos y padres de familia que esperaban ver el regreso a clases de sus hijos. La preocupación fue compartida también por los maestros, quienes no lograron dar clase a tiempo por los problemas técnicos de Zoom, reportados a escala global.
María González, mamá de Leopoldo, quien cursa el sexto año de primaria en escuela privada, contó que pasó de los nervios al estrés, porque su hijo le decía que no podía ingresar a la plataforma. Cuando ella lo intentó, tampoco lo logró, y 15 minutos después recibió un mensaje de la maestra pidiendo paciencia porque había problemas con Zoom.
Pasó una hora sin resolverse el problema, así que mientras trabajaba siguió intentando entrar y fue hasta la segunda hora cuando pudo conectarse a la plataforma que contrató la escuela para dar clases y evitar, como en el ciclo escolar pasado, que las sesiones se interrumpieran cada 40 minutos.
Para Carmen Rodríguez, el día fue muy pesado, pues su hijo menor no pudo entrar hasta dos horas después para tomar sus clases, también por Zoom, mientras que a su otro hijo, que utilizó Google Meet, le tomó 45 minutos conectarse, lo que le modificó sus planes de trabajo.
En este primer día de clases que lleva la marca de nueva normalidad en confinamiento por el Covid-19, se entrelazaron historias como la de Mitzi Victoria Gómez, mamá de Derek Nicolás, de seis años: inscribió a su hijo en una escuela particular para que tomara clases a distancia, lo que le significó un sacrificio porque ella y su pareja trabajan y tuvieron que dejar al niño con los abuelos, para que estén al pendiente de sus estudios.
Pero además de que Zoom falló, el abuelo no supo ingresar a la plataforma, así que el primer día de clases "fue un día perdido para mi hijo", relató.
Está el caso de Ana Laura Ramírez, acompañando a sus hijos, quienes trataron de iniciar las clases a distancia sin lograrlo en su totalidad. Ella no encontró los canales que transmitieron las clases, porque tiene un servicio de televisión de paga y no logró sintonizar las señales, así que tendrán que comprar una antena para poder conectarse a los canales abiertos.
Dijo estar "muy molesta" porque a ella y a su hija Aitana, que cursa sexto de primaria, se les complicó sintonizar los canales para tomar clases. "Fue un día perdido", coincidió, porque la única opción era esperar la retransmisión, en horario de las 11:30 a la medianoche.
Ana dijo que el día se le complicó, pues tiene que trabajar, realizar labores domésticas y estar al pendiente de Aitana y su hijo de 17 años.