Fallas del IMSS llevan a pacientes a servicios privados

Derechohabientes del IMSS optan por servicios privados.

En Nuevo León, el acceso a la atención médica privada se ha convertido en una opción cada vez más utilizada por derechohabientes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) que enfrentan dificultades para conseguir citas y medicamentos.

Esta situación se ve reflejada en el caso de Francisco Leyva, un hombre de 52 años originario de Apodaca, quien diagnosticado con diabetes, ha optado por acudir a un centro médico privado debido a la escasez de insulina en su unidad de medicina familiar.

Leyva menciona que, aunque debe pagar 250 pesos por consulta y aproximadamente 500 pesos por la atención y algunos medicamentos, considera este gasto prioritario para su salud, a pesar de que representa un sacrificio económico significativo para su familia.

La infraestructura de salud privada en Nuevo León es robusta, con cerca de mil establecimientos disponibles, que incluyen hospitales, clínicas y consultorios. Según las Estadísticas de Salud en Establecimientos Particulares (ESEP) 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la entidad cuenta con:

  • 72 Hospitales privados que ofrecen servicio de hospitalización.
  • 198 Clínicas de consultorios médicos.
  • 692 Consultorios adyacentes a farmacias, según los datos proporcionados por el Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas (DENUE).

Otro testimonio que ilustra esta tendencia es el de María González, de 43 años, quien es derechohabiente del IMSS y también cuenta con un seguro de gastos médicos mayores adquirido por su esposo. A pesar de tener acceso a ambos sistemas de atención, Gonzáles prefiere acudir a hospitales privados por la celeridad en la atención y la calidad del servicio. Asegura que, a menudo, debe pagar de su propio bolsillo por medicamentos que no estén cubiertos por su póliza, lo que reafirma su decisión de optar por la atención privada ante la espera prolongada en el IMSS.

Esta realidad pone de manifiesto un fenómeno en la búsqueda de atención médica en el estado, donde un porcentaje significativo de derechohabientes del IMSS recurre a servicios privados para satisfacer sus necesidades de salud. La situación plantea interrogantes sobre la eficacia y calidad del sistema de salud pública en Nuevo León, así como sobre las implicaciones socioeconómicas que conlleva para la población que debe realizar estos gastos en salud.