Ciudad de México, 26 de septiembre.— La visita de Claudia Sheinbaum a Sonora dejó un intercambio público de respaldo político. El gobernador Alfonso Durazo le prometió lealtad a la presidenta y ella respondió con un elogio: lo calificó como "el mejor gobernador que ha tenido Sonora".
Durante el acto celebrado en el Centro de Usos Múltiples, Durazo agradeció el apoyo federal a los sectores productivos, los pueblos originarios y las familias beneficiarias de programas sociales. También defendió la forma en que Sheinbaum ha conducido al país.
"Gobernar una nación no es competir por quién grita más fuerte", afirmó el gobernador, quien sostuvo que la mandataria ha defendido a México sin convertir cada diferencia política en una confrontación. Al cerrar su mensaje, hizo explícito su compromiso: "Cuente siempre con nosotros, con nuestro compromiso, con nuestra lealtad".
Sheinbaum correspondió al respaldo con un reconocimiento a la administración estatal. Señaló avances en justicia social, laboral y ambiental y puso entre sus ejemplos el conflicto minero de Cananea, la contaminación del río Sonora y la restitución de tierras al pueblo yaqui.
Cananea y el río Sonora, los asuntos detrás del discurso
La presidenta afirmó que se hizo justicia laboral para los mineros de Cananea. El acuerdo al que se refirió fue anunciado en 2025 para atender una huelga que comenzó en 2007 y se prolongó durante 18 años. La huelga histórica de 1906 fue otro episodio; el texto difundido sobre esta visita confunde ambas fechas.
En materia ambiental, Sheinbaum mencionó las acciones para atender los daños al río Sonora tras el derrame ocurrido en 2014. Los gobiernos federal y estatal anunciaron un plan que contempla atención médica, suministro de agua y remediación ambiental. Entre las obras previstas figura un hospital regional en Ures con atención especializada en toxicología.
El financiamiento es uno de los puntos centrales del acuerdo. Según la información oficial, Grupo México se comprometió a aportar mil 500 millones de pesos a un paquete conjunto de más de 2 mil 222 millones, en el que también participan los gobiernos federal y estatal. Se trata de recursos comprometidos para ejecutar el plan; el anuncio del monto no significa que la atención a las comunidades y la recuperación del río estén concluidas.
Sheinbaum también destacó la devolución de más de 45 mil hectáreas al pueblo yaqui, medida que presentó como parte de la restitución de derechos a comunidades indígenas.
Así, la presidenta y el gobernador colocaron los acuerdos sociales y ambientales como prueba de su coordinación. El mensaje político fue inequívoco: Durazo ofreció lealtad y Sheinbaum le dio su respaldo público. Para las comunidades de Cananea y del río Sonora, el resultado dependerá de que los compromisos anunciados se traduzcan en atención, obras y recuperación ambiental.