CIUDAD DE MÉXICO (EFE).- El embajador de EE.UU. en México, Ken Salazar, señaló este martes que el incendio en un centro del Instituto Nacional de Migración donde murieron 39 migrantes en la frontera entre ambos países es un "recordatorio" de "los riesgos de la migración irregular".
"Es un recordatorio a los Gobiernos de la región de la importancia de componer un sistema de migración quebrado y los riesgos de la migración irregular", indicó Salazar en sus redes sociales.
Antes, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, responsabilizó a una protesta de migrantes por el incendio de la noche del lunes en una estación del Instituto Nacional de Migración (INM) de Ciudad Juárez, donde al menos 28 de las víctimas eran de Guatemala.
"Esto tuvo que ver con una protesta que ellos iniciaron, a partir, suponemos, de que se enteraron de iban a ser deportados, movilizados, y como protesta, en la puerta del albergue pusieron colchonetas y les prendieron fuego", declaró el mandatario.
Al igual que López Obrador, el embajador estadounidense lamentó los hechos en la estación del INM, donde había 68 hombres mayores de edad de Centro y Suramérica, según el instituto.
"Nos unimos al dolor de los familiares de personas migrantes que perdieron la vida y de lesionados en incendio en Ciudad Juárez", indicó Salazar.
Antes del incidente, los agentes del INM habían hecho un operativo para remover de las calles a migrantes que piden limosna en Ciudad Juárez, fronteriza con El Paso, Texas (EE.UU.).
La presencia de migrantes en la zona se ha intensificado este año desde que Estados Unidos anunció nuevas restricciones migratorias, que incluyen la deportación inmediata de migrantes de Haití, Venezuela, Nicaragua y Cuba que lleguen por tierra bajo el Título 42.