Ciudad Juárez.- A dos semanas de que comenzara la deportación de personas de origen venezolano en esta ciudad, autoridades estatales están en alerta por la crisis migratoria, ya que se busca evitar que los extranjeros sean víctimas del crimen organizado o del tráfico de personas.
Óscar Ibáñez, representante de la gobernadora Maru Campos Galván en Ciudad Juárez, comentó que la crisis que se vive pareciera no terminar, por lo cual considera que el gobierno federal debería tomar medidas para reducir el flujo de personas que llegan, por diversas situaciones que se pueden presentar como el involucramiento del crimen organizado.
Destacó que se trata de un asunto federal y que debe atenderse desde esas instancias; sin embargo, no se ve, a dos semanas de que comenzó la crisis migratoria, ninguna política que esté atendiendo esta problemática.
“Hay testimonios de gente de que algunos (migrantes) efectivamente son abordados por criminales y también que no hay una autoridad federal en este caso que atienda esta situación”, comentó el representante.
Recalcó que aunque existe un acuerdo en el tema de migrantes venezolanos entre México y Estados Unidos, “el gobierno federal debería tomar una iniciativa para tratar el problema que se vive en la frontera, ya que el que se ha tenido ha sido por parte de las instancias estatales en Cd. Juárez”.
Durante la conferencia de prensa se dio a conocer el desglose de la crisis migrante a dos semanas de que comenzó la deportación bajo el Título 42 de venezolanos en esta ciudad.
Desde el 12 de octubre han sido retornadas mil 885 venezolanos. De ellos, mil 715 son adultos, así como 170 niños y niñas que venían con sus familiares.