El miedo paraliza a Ciudad Juárez

Tras una jornada de extrema violencia, los juarenses se guarecieron

Ciudad Juárez, Chih.- Las calles de Ciudad Juárez lucieron desiertas como nunca, un día después de los ataques perpetrados por el crimen organizado.

La violencia logró lo que la pandemia del Covid-19 no había hecho: cambió la cotidianidad y tener a la mayoría de la población en sus casas, pues los restaurantes cerraron sus puertas, las clases en las universidades se suspendieron, los negocios de diversos giros y hasta las empresas maquiladoras se unieron al llamado de no abrir sus puertas este viernes para proteger a los ciudadanos.

Las pocas personas que, por necesidad, tenían que salir a trabajar o realizar alguna compra, se les veía nerviosas, caminando rápido, volteando a todos lados para ver quién se acercaba o pasaba; estaban alerta.

Alrededor de los lugares donde ocurrieron los hechos violentos del jueves, algunos vecinos se acercaron por curiosidad para ver qué pasaba, pero sólo lo hacían de lejos. Por ejemplo, en el Oxxo ubicado en la calle Hiedra y Cártamo, donde dos mujeres murieron, algunas personas pusieron veladoras.

En la zona sur-oriente también bajó la actividad de comercios abiertos y de personas en las calles, además de que fueron menos las unidades de transporte público las que salieron a las calles. De acuerdo con la cúpula empresarial, 20% de los comercios en plazas comerciales estuvieron cerrados y fueron más de 60 restaurantes los que no abrieron sus puertas.

Un menor entre 

las víctimas

El fiscal en Chihuahua, Roberto Fierro Duarte, informó que por los ataques registrados el pasado jueves, hay un saldo de 12 personas heridas y 11 muertos.

Las primeras dos víctimas son las mujeres que murieron en el Oxxo: María del Refugio Gómez Ramírez, de 54 años, y Saira Janet de Santiago Castro, de 18 años. La tercera persona identificada era José Manuel Balderas Ruiz, de 54 años.

Cuatro de las víctimas son los trabajadores de la empresa Mega Radio, mientras que de los demás no se han proporcionado las identidades.

Los otros dos decesos son los ocurridos en el Cereso: Kevin Alan Campos y Raúl Sepúlveda.