Morelia, Mich.- Gilberto Vergara García se ha convertido en la voz de la gente de Aguililla, Michoacán, desde hace algunos meses, cuando se volvió más cruenta la guerra entre cárteles antagónicos en este municipio michoacano, que dejó a la población aislada a su suerte.
El sacerdote, párroco de la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, reconoce que el clero es respetado por el crimen organizado, siempre y cuando no les estorben, y recuerda que ya mataron a tres sacerdotes en la región. El padre Gilberto, de 38 años de edad, fue ordenado en enero de 2001 y desde entonces ha servido en la Diócesis de Apatzingán.
Hasta cierto punto para nosotros los sacerdotes hay muchas cosas que tenemos garantizadas de alguna manera, y es por el respeto a la fe.
Nos tienen en un lugar, sino privilegiado, por lo menos de respeto, aunque yo siempre he dicho que nos respetan mientras no les seamos un estorbo, porque en el momento en que les estorbemos, adiós respeto.
En la región de Aguililla somos cinco parroquias. De esas han matado al cura en tres parroquias, por brotes de violencia distintos, no todos debido a lo mismo, pero sí ya te dicen algo, narra el párroco.