En Juchitán, Oaxaca, el censo se hace con temor

Los encuestadores del Inegi han sido víctimas de la delincuencia

Juchitán, Oax.- “Estamos trabajando con mucho miedo, pero no tenemos otra opción. No hay empleos en el Istmo y debemos aprovechar cualquier oportunidad”, dice Xhunaxhi Guadalupe Gallegos, ingeniera en Gestión Empresarial e integrante de una de las brigadas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), que participa en el Censo de Población y Vivienda 2020 en esta ciudad zapoteca.

El miedo está presente entre los 101 encuestadores del Inegi desde que empezaron su labor en esta ciudad.

Desde el 9 de marzo ese temor no es gratuito, pues Mauricio, uno de sus compañeros, fue atacado a balazos cuando realizaba una visita censal en la colonia Magisterio Democrático. El miedo creció aún más luego de un asalto a mano armada a siete encuestadores, apenas tres días después.

Tras el ataque armado, el coordinador estatal del Inegi, Jorge López Guzmán, prometió que la seguridad se mejoraría conforme pasen los días: “No podemos dejar a los encuestadores en la indefensión. Estamos organizando que salgan en brigadas de tres a cinco compañeros. Esperamos que las autoridades cumplan”.

La promesa se cumplió sólo esa mañana. Los 101 encuestadores llegaron a la oficina local del Inegi, en la colonia Reforma de esta ciudad zapoteca y dos patrullas los estaban esperando. “Vimos a los policías estatales y al salir nos acompañaron, pero después nos dejaron solos”, lamentan.

En medio de esos lotes sin construir, Xhunaxhi Guadalupe y otros encuestadores caminan juntos por la calle, por el miedo a la inseguridad. “Con tantos asaltos y robos no nos dejan entrar para la entrevista, pero hay familias que nos conocen y nos invitan a comer (...) Juchitán es peligroso, pero es nuestra tierra y aquí estamos”.