CIUDAD DE MÉXICO.- Son escasos cuatro meses los que le quedan a Alfonso Navarrete Prida para dirigir la política interior del país y si hay algo de lo que el secretario de Gobernación está seguro, a pregunta expresa, es que la presente administración no deja un país en “guerra”, sólo con severos problemas en materia de seguridad pública que no se han resuelto debido a una debilidad institucional.
En entrevista con EL UNIVERSAL, en su oficina del Palacio de Cobián, adelanta que quiere lograr resultados en el tema de desapariciones. Expresa que sigue molesto por el mensaje en Twitter que difundió el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el que dijo que en México suben los homicidios dolosos y por ello urge fortalecer la seguridad fronteriza.
Deja claro que la autoridad estadounidense recién se comprometió a tomar cartas en el asunto sobre el tráfico ilegal de armas y dinero ilícito hacia México. Ahora sólo es estar a la espera de que cumpla.
Destaca que un país requiere de un órgano de inteligencia que sirva para preservar la democracia y la seguridad nacional. El Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), dice, es perfectible y le hace falta tener cambios, pero no es espía.
Es un hombre afable, de voz tenue, pero firme. Llegó en enero pasado a encargarse de la política interna del país y al mes sufrió un accidente en helicóptero que dejó 13 personas fallecidas, durante un recorrido en Pinotepa Nacional, Oaxaca, para supervisar la ayuda a damnificados por los terremotos de septiembre de 2017.