Entran “Los Ardillos” a Chilpancingo

Chilpancingo, Gro.- Eran casi las 11 de la mañana cuando unas dos mil a 2 mil 500 personas rompieron el cerco que establecieron la Policía Estatal y la GN en la carretera federal Acapulco-Chilpancingo, y después de eso hicieron lo que quisieron.

Primero quitaron las vallas que colocaron las autoridades en la carrera para impedir su paso. Luego vino el enfrentamiento: con piedras y palos lograron que policías y soldados retrocedieron junto con sus tanquetas, patrullas, equipo antimotín y gases lacrimógenos.

Eran más de dos mil, dijeron ser campesinos y transportistas provenientes de la comunidad de Petaquillas, en Chilpancingo, y de los municipios de Mochitlán, Quechultenango, Chilapa y José Joaquín Herrera, todos territorios controlados por la organización criminal “Los Ardillos”. Fueron ellos contra 500 agentes estatales y soldados.

En el primer enfrentamiento el grupo arrebató a las autoridades un vehículo blindado de los llamados Rhino. Luego avanzaron hasta el Parador del Marqués, donde se une la carretera federal y la Autopista del Sol. Ahí, policías y soldados intentaron detenerlos, pero no pudieron, se retiraron y dejaron a 10 de sus compañeros, quienes fueron retenidos por los enardecidos pobladores.

Los manifestantes avanzaron hasta el Congreso del estado de Guerrero; ahí la multitud colocó el Rhino frente a la puerta y le pasaron por encima, dejando el acceso libre. Más tarde fueron al palacio del gobierno e hicieron lo mismo. 

El motivo real de la ola violenta que se ha vivido en Chilpancingo en los últimos días se reveló. La tarde del lunes la Fiscalía General de la República (FGR) informó que un juez vinculó a proceso y prisión preventiva a Jesús Echeverría Peñafiel, “El Topo”, señalado como objetivo prioritario y uno de los principales generadores de violencia en Guerrero, y a Bernardo “C”.

“El Topo” se ostentaba como integrante de la Policía Comunitaria UPOEG, brazo armado del grupo delictivo “Los Ardillos”.

Ambos fueron detenidos el 5 de julio. Ese día se difundieron fotos y un audio del encuentro de la alcaldesa de Chilpancingo con el presunto líder de “Los Ardillos”, Celso Ortega Jiménez.

El sábado, en una jornada de violencia, seis choferes de transporte público de Chilpancingo fueron asesinados, sembrando un terror que no ha parado.