Mencionó que después de más de 30 años de militancia y dedicación a la actividad política dentro del PRI, "considero que es momento de cerrar este ciclo, con gratitud por lo vivido y respeto por la historia que me ha acompañado a lo largo de este camino. Razón por la que, con esta fecha, presento mi formal renuncia a este honorable instituto político".
La carta de renuncia fue entregada al CEN ayer por la tarde. La mañana de este martes, Ernesto Alarcón Jiménez inició una serie de reuniones con vecinas y vecinos de la alcaldía Magdalena Contreras, frente a quienes expuso que "hoy, con responsabilidad y sin estridencias, debo decir que las condiciones internas que vive el partido; las divisiones, la falta de rumbo claro y la desconexión con la militancia han hecho cada vez más difícil seguir construyendo desde dentro con la eficacia y dignidad que la ciudadanía merece".
Apuntó que "no es una decisión impulsiva, es el resultado de una reflexión profunda, de escuchar a la gente, y de evaluar con seriedad el momento político que estamos viviendo. Por ello, he tomado la decisión de cerrar esta etapa de mi vida política y continuar trabajando a través de la asociación civil denominada ´Magdalena Contreras en Acción, Pensado en Ti´, misma que se construyó desde hace varios años y que ha trabajado de la mano al servicio de la comunidad".
Alarcón Jiménez dijo que su decisión de renunciar al PRI la tomó con la convicción de que México necesita equilibrios, instituciones fuertes y una política responsable; donde el diálogo, la legalidad y el bien común sean el eje de toda acción pública.
El político enfatizó que la alcaldía Magdalena Contreras ha sido siempre el centro de sus decisiones. "Aquí están mis raíces, aquí he construido relaciones, y aquí he entendido que la política sólo tiene sentido cuando mejora la vida de las personas".
Sin embargo, añadió, "hoy vivimos tiempos distintos. La ciudadanía exigeresultados, cercanía, diálogo y soluciones concretas a los problemas cotidianos", por lo que decidió dar por terminada su militancia en el PRI, con respeto, sin confrontaciones y, sobre todo, reconociendo el valor de su militancia.