Los escultores Miguel, Pablo y Bernardo Luis López Artasánchez, miembros de la quinta generación de orfebres y escultores radicados en Puebla, realizaron la imagen de cinco metros y medio de alto.
La figura está inspirada en la obra de Jesús F. Contreras, la cual fue realizada durante el porfiriato en 1896. Y forma parte de los festejos del 5 de Mayo.
Durante cuatro meses, los artesanos confeccionaron el monumento -a solicitud del gobernador Alejandro Armenta- que fue colocado momentáneamente frente al Arco de Loreto, un emblema construido entre 1781 y 1788.
Las autoridades esperarán la autorización del Instituto Nacional de Antropología e Historia para que la obra sustituya a la que actualmente se encuentra en la Calzada Ignacio Zaragoza, donde hay un mausoleo en honor al militar en la zona turística e histórica de Los Fuertes.
La familia López llegó a Puebla en mayo de 1862, donde su tatarabuelo, Francisco López participó en la Victoria del 5 de mayo de 1862 bajo el mando de Porfirio Díaz.
Durante el sitio de la Ciudad de Puebla, Francisco López se queda a radicar en dicha ciudad y su familia lo alcanza para instalarse en Puebla de forma definitiva.