Ciudad de México.- Un puesto de tamales abandonado en el centro de Los Ángeles, California, porque el vendedor y propietario del mismo, un migrante mexicano, fue detenido y deportado en la última semana de 2025, refleja la crisis humanitaria en Estados Unidos derivado de lo que es calificado por activistas y abogados como una “cacería de migrantes” y una política de terror que, vaticinan, será más agresiva en 2026 con nuevas medidas en detección de extranjeros vía sus cuentas bancarias para el envío de remesas.
Dos grandes termos naranjas con atole, una olla de tamales de aluminio sobre una pequeña mesa plegable, un banco rojo de plástico, resguardados por una sombrilla multicolor se han convertido en una escena común en Los Ángeles como parte de las redadas del ICE contra vendedores ambulantes, pero también de trabajadores de la construcción, lavacoches y en general de cualquier persona de piel morena que parezca latina.
La abogada de inmigración Raquel M. Kuronen dijo es una abierta cacería humana, ello sumado a miles que se están autodeportando por tanto miedo a lo que les puede pasar a ellos y a sus familias aquí.