La ingeniera cubana sostiene en su carta que junto con su esposo han logrado una reconciliación genuina, "producto de un proceso de reflexión, diálogo y compromiso mutuo, orientado primordialmente a preservar la estabilidad emocional, la convivencia armónica y el bienestar integral de nuestro hijo menor de edad", leyó la juez.
Luego invocó un criterio de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en las decisiones que involucren a menores, para privilegiar su desarrollo armónico y la unidad familiar, siempre que ello no implique un riesgo para su integridad, lo que en el presente caso no acontece, expuso.
Entre sus argumentos para conceder el perdón a su esposo y terminar con el proceso, Jiménez Lavie aludió su derecho a ser tratada con respeto a su dignidad, a no ser obligada a convivir con su agresor cuando así lo solicite y a solicitar las medidas que considere pertinentes para su protección.
Esos derechos, dijo, operan en ambos sentidos porque así como la víctima puede solicitar medidas de protección, también tiene el derecho legítimo de manifestar que la continuación del procedimiento penal le causa un perjuicio mayor que el que pretende remediar, "particularmente cuando la dinámica familiar ha cambiado y la prosecución de la investigación genera un daño emocional tanto a ella como a sus hijos menores", leyó la juez.
De acuerdo con el escrito leído en audiencia, continuar con una investigación en contra de la voluntad expresa de la víctima, cuando no existe riesgo actual y se ha acreditado la reconciliación, constituye una forma de revictimización institucional contraria al espíritu de la ley y a los estándares internacionales de protección.
"En el presente caso, la prosecución de la carpeta judicial constituye una fuente innecesaria de estrés, incertidumbre y desgaste emocional para la suscrita y para sus hijos menores de edad, respecto de un conflicto que ya fue resuelto mediante la reconciliación familiar. Obligar a la víctima a seguir participando en un proceso que ya no desea ni necesita equivale a instrumentalizar su denuncia en contra de su propia voluntad y bienestar", expone en su carta la víctima de violencia familiar.
La juez fijó fecha para este martes a las 8:00 horas para que la víctima comparezca, reconozca su firma y ratifique su escrito de perdón. Si eso sucede, mañana mismo el exdirector de Pemex saldrá de prisión y seguirá el juicio en libertad.