Ciudad de México.- El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá le abre la puerta a la economía más grande del mundo para imponer aranceles a los productos nacionales si detecta que alguna empresa incumple en materia laboral.
Las nuevas reglas firmadas permiten la aplicación de represalias arancelarias si las compañías no se apegan a dos compromisos: derecho a la libertad de asociación sindical y al contrato colectivo de trabajo, ya que consideran que esos dos temas pueden afectar el comercio.
El jefe negociador del T-MEC, Jesús Seade, dijo que antes de recurrir a un panel de controversias, se tendrán 85 días para corregir cualquier falla laboral en que se encuentre una empresa mexicana. Aunque en el texto del Protocolo de Enmiendas al T-MEC, que publicó la Oficina de Representación Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés), se explicó que hay un mecanismo para resolver una controversia laboral, ya sea para establecer compromisos y una fecha límite para cumplirlos o vía la conformación de un panel.
Dijo que en materia laboral no habrá certificación de trabajadores ni inspectores.