HERMOSILLO, Son.- En carta enviada a los Comités de Cuenca Río Sonora (CCRS), la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) reconoció que el agua de consumo humano en los siete municipios del Río Sonora sigue contaminada masivamente con metales pesados, principalmente arsénico y plomo. Tras nuevos muestreos realizados este 2020, Cofepris advirtió que esa contaminación “representa un riesgo a la salud de la población” de la región, donde hace seis años ocurrió el derrame tóxico de Grupo México y cuya remediación sigue pendiente.
Sin embargo los Comités de Cuencia denuncian que, a pesar de la evidencia, ni Cofepris ni las demás dependencias responsables —la Comisión Estatal de Protección Contra Riesgos Sanitarios del Estado de Sonora (Coesprisson), la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y las autoridades de los siete municipios— han alertado a la población ni solucionado esta emergencia sanitaria. “Mientras hacen planes y nuevos muestreos, mientras se lavan las manos entre instituciones, se nos va la vida. El gobierno nos está dejando morir envenenados”, dice José Manuel López, habitante de San José de Baviácora.