Ciudad de México.- El desplazamiento interno a causa de la violencia del crimen organizado se incrementó 44% en 2024, respecto a 2023, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública 2024 (Envipe), elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), lo que implicó que niñas, niños y adolescentes abandonaran las aulas.
El reporte del instituto expone que mientras en 2023, 699 mil 20 personas cambiaron de lugar de residencia para protegerse de la delincuencia, en 2024 esta cifra se incrementó en 1 millón 6 mil 810.
María Mercedes Ruiz Muñoz, académica del Departamento de Educación de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, señala que no existen estadísticas sobre cuántos niños, niñas y adolescentes han tenido que abandonar sus planteles por el desplazamiento al que se han visto obligados a causa de la violencia del crimen organizado que afecta a gran parte del país.
La oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) dice que en México, el desplazamiento interno empezó a registrarse en la década de 1970. Pero fue en abril de 2019 que el gobierno federal reconoció oficialmente su existencia y los retos que era preciso atender.
Señala que es preocupante la violencia del crimen organizado que ha obligado a decenas de familias a refugiarse en Chiapas.
“Eso, como fenómeno social, es inédito. Resulta increíble que nuestras comunidades mexicanas ahora tengan que transitar y cruzar la frontera hacia Guatemala cuando hace algunos años era al revés. Entonces, eso sí es preocupante desde la perspectiva del derecho a la educación”, dice.
Por su parte, Érik Avilés, académico del Instituto Michoacano de Ciencias de la Educación José María Morelos, refiere que aun cuando no existen estadísticas fehacientes sobre abandono escolar por desplazamiento interno causado por el crimen organizado, en los estados con mayor incidencia delincuencial los habitantes de las comunidades conflagradas pueden dar testimonio de personas que se han visto obligadas a partir de sus hogares, dejándolo todo atrás, so pena de perder su existencia.
“Hay casos donde los criminales extorsionan a las familias y las obligan ante Notario Público a entregar sus propiedades de manera legal, así como otros más en donde las amenazas y el clima de violencia obligan a partir de su tierra natal”, resalta.