Al contemplar el cielo nocturno, hay quienes nos preguntamos si en alguna de tantísimas estrellas, pudiera haber alguien observando, preguntándose lo mismo. ¿Existe más vida en el universo?
Los telescopios espaciales y la astrofísica han confirmado que el agua y los elementos químicos de los que estamos hechos son muy comunes en el espacio; complejas moléculas orgánicas, antes consideradas producto exclusivo de los seres vivos, se han encontrado en cometas y meteoritos.
La definición oficial de vida, refiere a reacciones químicas complejas autosustentables, aisladas con membranas semipermeables, que eventualmente dejan de funcionar y mueren, pero antes trasmitieron información para la siguiente generación, evolucionando con el tiempo, adaptándose al ambiente del planeta donde sus antepasados surgieron millones de años atrás.
? Definición oficial para determinar su hallazgo, en caso de encontrarla.
En los años 60´s el investigador Frank Drake formuló una ecuación con para estimar el número de civilizaciones que podrían existir en nuestra galaxia, la Vía Láctea. ¡Resultando que podría haber casi un millón!
? Esta ecuación trata de estimar el número de civilizaciones tecnológicas que podrían existir en nuestra galaxia.
Se esperaban encontrar millones de planetas llenos de vida y seres inteligentes, se mandaron mensajes de radio y se buscaron señales artificiales en diversas frecuencias del espectro electromagnético. Se fundo SETI un proyecto científico para la búsqueda de vida inteligente en el universo. Al respecto, recomiendo la película “Contacto” basada en el libro con el mismo título de Carl Sagan.
Cincuenta años después, no se ha confirmado ninguna señal. El físico Enrico Fermi, dijo: “Pero, si existieran tantos planetas con vida, ¿Por qué no han llegado por aquí? Esta es la llamada paradoja de Fermi.
? Nuestro universo visible está lleno de galaxias: más de dos trillones. Cada una a su vez con cientos de miles de millones de estrellas y sus respectivos planetas.
Encontrar positivamente vida o recibir alguna señal de comunicación de una civilización extraterrestre redefiniría las reglas, normas y creencias de la sociedad mundial.
Esto es algo muy serio y trascendente, pero se ha dejado a los charlatanes lucrando, opinando y produciendo programas llenos de falsedades y sensacionalismos absurdos, ante la permisiva sonrisa de políticos que prefieren una sociedad distraída y confundida con mentiras ridículas. Solapados por investigadores y académicos universitarios pasivos que no cuestionan para no meterse en no sé qué problemas, permitiendo la ignorancia y desinformación de su sociedad.
En 1986 apareció el libro “The Anthropic and Cosmological Principle”. John Barrow y Frank Tipler, donde analizaban información científica más actualizada, las posibilidades de civilizaciones en el universo se redujeron hasta una o menos por galaxia.
Que pueda surgir vida en el agua de un planeta rocoso, no implica que automáticamente aparezcan seres inteligentes, con tecnología deseosos de comunicarse, ni de explorar el universo. En nuestro planeta la vida apareció muy rápido, pero evoluciono lentamente por muchos caminos diferentes y aleatorios. Tras de muchísimas casualidades y catástrofes surgieron unos primates bípedos y sociales, con capacidad para descubrir y almacenar tecnología.
Esto pudo también acontecer en otros planetas, pero no se ha detectado, señal alguna. Por enorme que sea el número de estrellas no parece haber civilizaciones tecnológicas a la vista.
Buscando explicación, Carl Sagan sugirió, que durante el largo tiempo que tarda la evolución de la vida en un planeta hasta generarse seres inteligentes que desarrollen tecnología y ciencia; es probable que ocurran los llamados Grandes Filtros; una explosión de supernova cercana o el impacto de un gran asteroide… que acabe el proceso de evolución en ese planeta. Incluso una civilización ya formada, similar a la nuestra, podría autodestruirse por eventos propios a su desarrollo tecnológico, como una guerra nuclear, contaminación excesiva de su medio o colapso ecológico. Como podría suceder en nuestro mundo.
Bien pudieran existir civilizaciones millones de años más avanzadas, pero que no les interese la exploración espacial o prefieran no intervenir en mundos apenas iniciando torpemente su tecnología, como la Tierra. La Tierra sería entonces como un área silvestre protegida o un zoológico primitivo.
También consideremos las enormes distancias y tiempos de viaje que desperdiciarían la vida de cualquier tripulante explorador. Todo ser sujeto a evolución tiene un tiempo de vida limitado.
Una circunstancia interesante es el “Bosque Oscuro”, donde una civilización prefiere no darse a notar temiendo a la violenta interacción de depredadores y presas, propio entre los habitantes de un bosque, de evolución darwiniana. Otro enfoque considera que la historia humana es exageradamente violenta, llena de traiciones, enormes crueldades, genocidios, etc. Los extraterrestres con razón despreciarían a los humanos, se limitarían a no acercarse o intervenir. El extremo egocentrismo humano ha dibujado a los extraterrestres parecidos a nosotros, primates bípedos, con manos y pies, con cabeza grande. Mas bien, tendrían formas animales, imposibles de imaginar.
Si bien la especie humana es la más inteligente de este planeta, durante toda su historia ha sido la más equivocada, engañada y manipulada por sus reyes, conquistadores o lideres carismáticos; nuestra historia es una cadena de mentiras o falsas creencias que se tomaron demasiado en serio. Analizados con la cultura y ciencia actuales, los mitos de cada civilización del pasado resultan ridículos, patéticos, sus dioses parecidos a los reyes de su época, son iracundos y narcisistas, equivocándose casi en todo con sus berrinches punitivos que destruyeron pueblos enteros. Somos propensos a creer en falsedades y olvidar buscar la realidad que siempre resulta más compleja, sorprendente y fascinante. En SLP existe la Sociedad Astronómica (444 425 8203) donde cualquier interesado o curioso puede acercarse a compartir su pasión por las estrellas. Para más información: jessicap.mena@gmail.com y gonzalez7063@hotmail.com