Carolina Herrera, madre de Karla, la adolescente de 15 años que resultó con quemaduras de segundo grado tras la explosión de una pipa de gas en la colonia Las Granjas de Cuernavaca, hace un mes, denunció que su familia enfrenta incertidumbre sobre el traslado de regreso a Morelos y cuestionó la falta de apoyo de las autoridades estatales y de la empresa Tomza.
Familia enfrenta incertidumbre por traslado y falta de apoyo
En conferencia de prensa con el abogado de la familia, Eduardo Núñez Morales, Carolina explicó a través de una videollamada que no tienen asegurado un vuelo de regreso desde Galveston, Texas, donde la menor recibe atención médica, y una vez que sea dada de alta planean trasladarla por autobús, pese a que el viaje terrestre representa varias horas y las condiciones físicas de la adolescente dificultan el traslado.
Karla se encuentra estable y avanza poco a poco en su recuperación, pero todavía tiene heridas abiertas y requiere terapia física y psicológica. Las quemaduras afectaron principalmente su rostro, brazos y piernas, por lo que se le dificulta caminar y realizar por sí misma actividades básicas como peinarse.
Cuestionamientos a autoridades y empresa gasera
La madre relató que la recuperación será larga y los médicos todavía no han establecido una fecha para el alta hospitalaria. Además, cuestionó que ni la Fiscalía General ni el gobierno ni la empresa gasera han respondido plenamente a las necesidades de la familia.
Uno de los principales problemas es la falta de respaldo para garantizar que la empresa gasera se haga responsable de los gastos y de la atención médica que requiere su hija.
Carolina describió a Karla como una adolescente alegre, sociable y vanidosa, por lo que la afectación a su rostro y a otras partes de su cuerpo representa un impacto emocional.
"Le da miedo saber cómo será su vida después de este accidente", expresó su madre.
La adolescente necesita ayuda para realizar actividades cotidianas y permanece bajo un proceso de rehabilitación. Incluso después de ser dada de alta deberá regresar a revisión médica: tiene programadas consultas a los seis meses y al año.
El abogado de la familia cuestionó el avance de la investigación y señaló que la carpeta acumula alrededor de mil hojas, pero no existe hasta un documento que represente un avance concreto hacia la justicia para las víctimas.
Afirmó que tampoco se ha iniciado la evaluación psicológica de Karla por parte de la Fiscalía y cuestionó los dictámenes de medicina legal, al considerar que son escuetos.
De acuerdo con el abogado, existe una discrepancia en la clasificación de las lesiones: mientras la Fiscalía señala que se trata de lesiones que tardan alrededor de 15 días en sanar, el dictamen pericial establece que son lesiones que tardan más de 30 días en sanar y ponen en peligro la vida.
Carolina insistió en que la prioridad de las autoridades debería ser garantizar la salud y recuperación de las víctimas y no únicamente buscar una salida económica al conflicto.