Foto: Tomada de SinEmbargo.mx
Familiares de víctimas de feminicidio y ataque sexual denunciaron que las autoridades de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México (PGJCdMx) que atienden la mesa a interinstitucional de violencia feminicida en la capital sabotean y obstaculizan los trabajos de la misma, además de revictimizar a los afectados: “Desde la segunda sesión nos sentimos intimidadas y reprimidas en la forma que las autoridades llevan los casos”.
“Hasta ahorita las autoridades no han mostrado ningún empeño ni intención de avanzar en las investigaciones y llegar a la verdad de los hechos, el cual es el objetivo de la mesa”, indicó Aracely Osorio, mamá de Levy Berlín Rivera Osorio, universitaria estrangulada presuntamente por su novio en la Universidad Autónoma de México (UNAM) en mayo de 2017.
La mesa interinstitucional a la que se refieren es parte de las seis medidas urgentes que el pasado 1 de marzo de 2018 ordenó el Grupo de Trabajo instalado para atender la solicitud de Alerta de Violencia de Género en la Ciudad de México.
Hasta el momento sólo se han hecho dos reuniones de la citada mesa en la que están planteados alrededor de 15 casos de violencia de género, entre ellos, feminicidios, ataques sexuales, intentos de feminicidios y desapariciones.
Las víctimas indicaron que al inicio de las juntas sí se sintieron escucharlas e incluso pensaron que se corregirían los errores y negligencias en las investigaciones; sin embargo, en la segunda reunión vieron que había nulos avances, no se brindaba la debida atención, no muestran evidencias de que se realicen las mínimas diligencias en las indagatorias e incluso los familiares y ofendidos fueron tratadas con una pasiva hostilidad.
“Pareciera que por estar ahí y exigir justicia, nos están intimidando”, sostuvo Aracely Osorio.
Consuelo Salas, madre de Victoria Salas, asesinada el pasado 2 de septiembre y su cuerpo hallado en un hotel de Tlalpan, en la Ciudad de México, con un corte en el cuello mientras el agua caliente continuaba cercenando su cuerpo, sostuvo que son tratadas como si fueran “animales”.
“Para empezar ni siquiera nos tratan por nuestros nombres o el de nuestras hijas víctimas, nos asignaron un número. Nos tratan como si fuéramos animales. Para anunciarnos o exponer tienes que decir tu número y eso nos hacen sentir como si fuéramos ganado para ellos y al final de cuentas nos tratan como tal” explicó.
Las víctimas afirmaron que la mesa es una simulación para hacer creer que las autoridades hacen algo. Además, agregaron, les ofrecen apoyo psicológico y recursos económicos, como medida de distracción, y por otro lado, reducen su actuación ministerial. “Nosotras lo que queremos es acceso a la verdad, justicia y sanción a las autoridades que han sido omisas, negligentes y corruptas”, añadió Osorio.
Consuelos Salas añadió: “No hay empeño para poner atención, no vemos respuestas contundentes, las autoridades se avientan la bolita y se hacen mensos. Lo que queremos es que hagan las investigaciones efectivas”.
Las denunciantes exigieron que el Jefe de Gobierno en funciones, José Ramón Amueva, asuma de manera urgente la presidencia y coordinación la mesa de casos de violencia feminicida para garantizar el respeto. También urgieron a una reunión con la nueva Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum Pardo y su equipo de transición.