Familias mexicanas se reencuentran

Austin, Texas.- “Esa no es mi abuelita”, dice un niño de unos seis años con tímida voz mientras su madre, emocionada, le responde: “¿Acaso no es la misma de las fotos?”. El pequeño acaba de conocer a su abuela en Austin (Texas) durante el reencuentro de 12 familias mexicanas separadas desde hace dos décadas.

El Consulado General de México en la capital texana, junto al estado mexicano de Morelos, albergó la tercera edición del programa “Corazón de Plata”, gracias al cual personas de la tercera edad, que residen en dicha región del país azteca, viajaron hasta Estados Unidos para abrazar de nuevo a sus parientes.

“Muchas veces leemos sobre la experiencia migratoria y parece que olvidamos que este es el enorme coste para quienes salen, cuando llevas veinte años sin ver a tus padres y además sabes que van cumpliendo una cierta edad, nace la urgencia”, explicó a Efe el cónsul general de México en Austin, Carlos González Gutiérrez.

Ataviado con su sombrero vaquero, Pedro Castañeda entró hoy en la sala con una sonrisa y saludó por primera vez en 15 años a su hijo Christian, que lucía una gorra beisbolera; una pequeña muestra del contraste cultural y generacional en el que ambos han desarrollado sus vidas.