Ciudad de México.- La angustia y preocupación no paró para las familias que perdieron a un ser querido en el accidente registrado el lunes en la Línea 12 del Metro. Durante la noche y parte de la madrugada recorrieron hospitales, morgues y buscaron por todas partes a quienes viajaban en los vagones que se vinieron abajo, con la esperanza de encontrarlos con vida o al menos heridos en un hospital, pero no fue así.
Este martes, los deudos fueron citados en las inmediaciones de la Coordinación Territorial, Iztapalapa-6, donde se concentraron los cadáveres. Ahí todo era llanto, dolor y reclamos: “¡Qué no mamen!, pinche gobierno, mataron a pura gente trabajadora, sólo querían llegar a casa, y mira, nunca lo lograron, por ese descuido de las autoridades”, dijo entre lágrimas la señora Mariana, quien perdió a su hijo de 18 años en el accidente.
Madres, padres, hermanas, hijos estaban en las planchas de la morgue. “Dejó huérfanos a dos niños, ellos no saben lo que pasó, saben que su mamá no llegó, pero no saben que nunca más la van a ver, no sé ni que les voy a decir”, dice la hermana de Mirna, quien murió.
Brandon Giovanny Hernández Tapia, de 12 años, fue una de las 24 víctimas mortales que dejó el desplome de las vías de la Línea Dorada del Metro de la Ciudad de México.
Marisol, su mamá, declaró que ella y su hijo tenían planes para celebrar el 10 de mayo, Día de las Madres, pero ya no lo podrán hacer. “Ahora lo voy a enterrar”.
“No espere ver a mi hijo en esa plancha muerto”, dijo la mamá de Brandon Giovanny luego de tener que identificar el cuerpo de su hijo en la morgue. Junto con la abuela de Giovanny, Marisol buscó toda la noche en hospitales a su pequeño hijo, pero no logró dar con su paradero.
Fue hasta la tarde de este martes 4 de mayo que el nombre de Brandon Giovanny apareció en la lista de personas fallecidas tras el colapso.