Ciudad de México.- El asesinato de Claudia Tacoronte, estudiante española de intercambio entre la Universidad de Granada y la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) llevó de nuevo el foco al tema de los feminicidios en México, un problema que persiste pese a alertas de género y operativos policiales que no terminan de dar resultado.
Del 1 de enero al 31 de julio de este año se han contado 382 mujeres víctimas de feminicidio a nivel nacional, de acuerdo con información del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP); sin embargo, a la fecha la cifra ya superó los 420 casos, pues tan sólo en Sinaloa —entidad que tiene el número más alto de feminicidios en 2026— sumaban 39 entre agosto y el 17 de septiembre.
Después de Sinaloa, las entidades con mayor número de feminicidios son: Estado de México, con 27; Chiapas, 26; Ciudad de México y Tamaulipas, ambas entidades con 25 víctimas, y Morelos, con 21, al 31 de julio de este año.
Se trata de crímenes que afectan a mujeres de todas las edades y en todos los estados del país. Pueden ser niñas, madres de familia, maestras, estudiantes, comerciantes. En muchos casos, el feminicida es alguien cercano, su pareja, un conocido, un pariente.
Son comunes también los casos de mujeres, víctimas de violencia doméstica, que denuncian a su agresor ante las autoridades y piden medidas cautelares que suelen llegar demasiado tarde.
“El peor delito de violencia contra las mujeres, la peor forma de discriminación, de trato indigno hacia una mujer es el feminicidio, que significa asesinar, quitarle la vida a una mujer por el sólo hecho de ser mujer, es un delito de odio asociado a ser mujer.