El secreto detrás de la "Luna de Sangre"

La NASA señala que la tonalidad rojiza de la luna proviene de la luz solar filtrada por gases y partículas en la atmósfera.

CIUDAD DE MÉXICO, febrero 23 (EL UNIVERSAL).- La astronomía

prepara uno de sus eventos más visuales para el inicio del mes de marzo. Durante este fenómeno, la Luna llena adquiere una tonalidad rojiza que cautiva a observadores de todo el mundo.

Este cambio de color, lejos de responder a mitos antiguos, tiene una explicación física

fundamentada en la interacción de la luz solar

con los gases

que rodean a nuestro planeta.
Según la National Aeronautics and Space Administration (NASA), el evento ocurre cuando la Tierra se posiciona exactamente entre el Sol y la Luna, proyectando una sombra que cubre la superficie lunar por completo.
El tono cobrizo que caracteriza a la denominada "Luna de Sangre" es el resultado directo de la dispersión de Rayleigh.
De acuerdo con la Royal Astronomical Society (RAS), este es el mismo fenómeno responsable de que el cielo se perciba azul durante el día y de colores anaranjados durante el atardecer.
Cuando la luz blanca del Sol atraviesa la atmósfera terrestre, los gases dispersan las longitudes de onda más cortas (colores azules y violetas), mientras que las longitudes de onda más largas (rojos y naranjas) logran pasar con mayor facilidad.
Durante un eclipse lunar total, la atmósfera de la Tierra actúa como una lente o filtro gigante. Según la American Astronomical Society (AAS), la luz solar que bordea el planeta se desvía hacia el interior de la sombra (umbra) y se proyecta sobre la Luna.
En términos prácticos, el color rojo que se observa en el satélite proviene de la suma de todos los amaneceres y atardeceres que ocurren en la Tierra de forma simultánea. La intensidad del color varía dependiendo de las condiciones atmosféricas; la presencia de polvo, arena o cenizas volcánicas puede intensificar el matiz rojizo, volviéndolo más oscuro o brillante.
A pesar de que históricamente este evento se asocia con profecías o eventos de mal agüero, la comunidad científica enfatiza su naturaleza cíclica y predecible. De acuerdo con el European Southern Observatory (ESO), los eclipses lunares totales permiten a los investigadores estudiar la composición de la atmósfera terrestre mediante el análisis de la luz filtrada.
El nombre popular de "Luna de Sangre" es una denominación descriptiva que ha ganado terreno en la cultura digital y redes sociales para referirse a la apariencia cobriza de la superficie lunar durante la totalidad del eclipse.
Es relevante destacar que, a diferencia de los eclipses solares, este fenómeno puede observarse a simple vista sin necesidad de filtros especiales, pues la luz proyectada no representa un riesgo para la visión humana.