Tecún Umán, Guatemala.- Decenas de centroamericanos, integrantes de la caravana que desde el pasado miércoles partieron de Honduras y buscan llegar a Estados Unidos, intentaron cruzar a empujones la frontera entre Guatemala y México, pero fueron detenidos por las fuerzas de seguridad mexicanas.
Por su parte, Christopher Gascon, representante en México de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), consideró que las autoridades de nuestro país ya no pueden permitir que los migrantes ingresen de manera “caótica e irregular”, pues eso provoca que los extranjeros sean víctimas de violaciones a derechos humanos.
Tras la trifulca, elementos de la Guardia Nacional, la Marina y autoridades migratorias cerraron durante varias horas el acceso del puente fronterizo Rodolfo Robles, que une el municipio guatemalteco de Tecún Umán con Ciudad Hidalgo, en el estado de Chiapas.
De acuerdo con la versión de los propios migrantes, en las próximas horas llegará un grupo de unos mil y 2 mil migrantes de Centroamérica y se reagruparán para intentar ingresar nuevamente a territorio nacional en busca de llegar a la Unión Americana.
A media mañana, las autoridades mexicanas comenzaron a permitir la entrada de grupos de hasta 20 personas para que soliciten su trámite para cruzar territorio mexicano.
Según representantes de las comisiones Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y del Estado (CEDH), los hombres y mujeres con sus hijos que decidieron ingresar por el puerto fronterizo a México fueron trasladados a la Estación Migratoria Siglo XXI de Tapachula y otros a la Mosca, de Tuxtla Gutiérrez.
En el puente Rodolfo Robles se mantiene una decena de elementos de la Guardia Nacional (GN) y personal del Instituto Nacional de Migración (INM), atendiendo a los extranjeros que aún continúan llegando en grupos pequeños. La vigilancia también se realiza a lo largo del río Suchiate, que divide a México de Guatemala.
El grueso de migrantes, de El Salvador, Guatemala y Nicaragua, decidieron no ingresar por el puente fronterizo ante el rumor de que serán deportados a sus países de origen.
“No se dejen engañar, los están subiendo a autobuses para deportarlos, esperemos a los demás para cruzarnos por el río”, decían.