Rubén Rocha Moya anunció este viernes que ha retomado sus actividades como Gobernador de Sinaloa, luego de permanecer 112 días de licencia tras las acusaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos que lo vinculaban al Cártel de Sinaloa, las cuales calificó como "políticas e injerencistas".
"Durante el lapso que comprendió mi licencia temporal del cargo que solicité al Congreso del Estado el día 1 de mayo de este año, me puse a la orden del sistema de justicia de nuestro país para ser investigado de las falsas acusaciones, que con motivaciones políticas e injerencistas de la ultraderecha nacional y extranjera, me hiciera sin ninguna prueba, una oficina del Gobierno de Estados Unidos, pretendiendo lesionar con sus dichos y calumnias nuestra soberanía nacional", sostuvo.
A la par, explicó que tras ponerse a disposición de la Fiscalía General de la República, en dónde compareció sin escudarse en el fuero constitucional, esta institución determinó que no existían pruebas que lo relacionaran con la comisión de algún delito.
"Después de 112 días de investigación, como la propia Fiscalía General de la República lo ha informado ya, en conferencia de prensa ante los medios de comunicación, que no existen los mínimos elementos de prueba que sustenten nuestra participación en conducta penal alguna, o sea no he cometido ningún delito, conforme al marco constitucional y legal de nuestro país", resaltó.