Además, recuerda que el artículo 119 de la Ley General de Educación establece que el gasto destinado a este sector por la Federación, los estados y los municipios no debe ser inferior a 8% del PIB, aunque aclara que no es posible verificar el cumplimiento de esa disposición debido a la falta de información consolidada sobre las aportaciones estatales y municipales.
El análisis señala que si bien las becas han ganado participación dentro del presupuesto, no desplazaron a la nómina magisterial, sino principalmente a los servicios públicos educativos y a otros subsidios, incluidas las transferencias a universidades estatales.
Estas últimas pasarían de 228 mil millones de pesos en 2013 a 169 mil millones en 2027, lo que representa una reducción de 26% en términos reales.
Para el próximo año, los programas de becas con mayores asignaciones serían Rita Cetina, dirigido a estudiantes de educación básica, con 134 mil millones de pesos; Benito Juárez, de educación media superior, con 44 mil millones, y Jóvenes Escribiendo el Futuro, destinado a educación superior, con 13 mil millones.
México Evalúa también identifica un deterioro considerable en los recursos destinados a la profesionalización del magisterio. El Programa para el Desarrollo Profesional Docente (Prodep) pasaría de mil 600 millones de pesos en 2014 a apenas 460 millones en 2027, una reducción real de 70.8%.
Con esa asignación, el programa absorbería únicamente 0.04% del presupuesto educativo, pese a que tiene entre sus objetivos financiar la actualización y capacitación de los profesores.
Aunque para 2027 se propone un incremento real de 55.7% frente a 2026, la organización subraya que el aumento llega después de tres años consecutivos de recortes, de 10.4% en 2024, 11.5% en 2025 y 49.7% en 2026.
En contraste, el Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa y Gasto Operativo (FONE) destinaría 529 mil millones de pesos al pago de sueldos y prestaciones del magisterio, equivalentes a 42% de todo el presupuesto educativo federal y a 66% del correspondiente a educación básica.
México Evalúa calcula que el incremento de la nómina magisterial, junto con la previsión de aumentos salariales, explicaría 47 mil millones de los 89 mil millones de pesos adicionales que recibiría el sector educativo respecto del presupuesto aprobado para 2026.
El documento también advierte sobre las presiones que enfrentan las finanzas públicas. Para 2027, de cada 100 pesos que ingresen al sector público, 96 ya tendrían un destino comprometido en pensiones, deuda, nómina, transferencias y otros gastos, por lo que únicamente cuatro pesos quedarían disponibles como margen fiscal.
En total, el gasto en pensiones e intereses de la deuda alcanzaría 10.3% del PIB, por encima del 9.4% que se destinaría conjuntamente a educación, salud, Estado de derecho e infraestructura física.
La organización alerta que cualquier incumplimiento de las metas de recaudación o un aumento de los apoyos a Petróleos Mexicanos (Pemex) podría obligar al Gobierno a contratar más deuda o efectuar recortes en servicios públicos e inversión.
En materia educativa, sostiene que aumentar las transferencias monetarias no garantiza que los recursos se utilicen efectivamente en la educación de los beneficiarios, particularmente cuando los apoyos no están condicionados a la asistencia o al desempeño escolar.
Asimismo, advierte que la insuficiente inversión en capacitación docente limita el desarrollo profesional del magisterio y puede afectar la calidad de los aprendizajes.
También plantea proteger el presupuesto educativo frente a posibles ajustes fiscales y establecer mecanismos que obliguen al Ejecutivo a obtener la aprobación del Congreso para realizar recortes significativos en áreas prioritarias como educación, salud, seguridad e inversión pública.