Ciudad de México.- Tras encabezar la ceremonia de izamiento de la Bandera Nacional a media asta en el Zócalo capitalino para recordar a las víctimas de los sismos del 19 de septiembre de 1985 y 2017, el presidente Andrés Manuel López Obrador instruyó a su gobierno a que no se quede atrás y ahora sean los primeros en brindar auxilio a la población en casos de tragedia.
Durante una ceremonia de premiación en Palacio Nacional, donde se reconoció a organismos como la Cruz Roja, Save the Children y a la Secretaría de Marina, el jefe del Ejecutivo destacó que su gobierno está preparado para enfrentar cualquier catástrofe gracias a que hay un trabajo coordinado de las dependencias y los gobiernos estatales, y se cuenta con el apoyo de las secretarías de Defensa Nacional y de Marina.
Después de izar la Bandera, la banda de guerra del Ejército ejecutó el toque de silencio.
La ceremonia por el día de luto nacional duró apenas unos 10 minutos y estuvieron presentes la esposa del Presidente, Beatriz Gutiérrez Müller, miembros de Protección Civil, rescatistas y las Fuerzas Armadas.
Más tarde, el Presidente y su esposa participaron en el simulacro de sismo en Palacio Nacional.
De acuerdo con el vocero de Presidencia, Jesús Ramírez, el mandatario salió en cuanto sonó la alerta sísmica al Patio de la Emperatriz del recinto histórico, adonde también salieron trabajadores de las distintas dependencias gubernamentales.
El presidente también entregó el Premio Nacional de Protección Civil 2019.