La Unidad de Atención Integral a la Mujer del Ministerio Público encontró que los imputados son padres de dos niños de 5 y 3 años; sin embargo, su hijo mayor estuvo en resguardo del DIF desde que tenía 9 meses de edad y hasta el 29 de mayo de 2018, fecha en la que se le reintegró a su núcleo familiar.
Al volver a su hogar, el niño volvió a sufrir golpizas, lo mismo que su hermano.
"Las agresiones hacia las víctimas abarcaban desde insultos hasta golpes en diferentes partes del cuerpo", se informó.
Los días 4 y 5 de agosto del año 2018, "Andrés le arrojó agua caliente a la víctima de 5 años, causándole quemaduras de segundo y tercer grado en la espalda, cuello y rostro; además de haberle provocado otros golpes en diferentes partes de su humanidad".
En la carpeta de investigación en contra de Esmeralda y Andrés, se recabaron datos de prueba con los cuales el representante social solicitó la orden de aprehensión en su contra por los delitos de lesiones dolosas calificadas y violencia familiar.
La pareja fue puesta a disposición del Juez de Control, quien le impuso la prisión preventiva como medida cautelar y 2 meses de plazo para el cierre de investigación.