Ciudad de México.- La conversación grabada del exsecretario de Seguridad Pública Genaro García Luna en la cárcel con otro preso sobre ejercer violencia y manipular a testigos que hablen en contra suya exhibe al exfuncionario de Felipe Calderón Hinojosa como una persona acostumbrada a hacer negocios con personajes ligados al narcotráfico.
La periodista Peniley Ramírez difundió este sábado en su columna “Linotopia”, publicada en Reforma, un extracto de la conversación en donde García Luna habla sobre una persona llamada Greg, de quien dice “tiene experiencia” en eliminar a testigos.
“El hombre funciona y trabaja con experiencia”, dijo García Luna a otro preso desde su celda en Nueva York.
Su compañero de celda, quien lo estaba grabando, le responde: “Greg podría ayudar muchísimo”.
De acuerdo con la periodista Ramírez, quien tuvo acceso a la conversación, García Luna afirma que conoce a Greg y sabe cómo funcionan. “Este tipo conoce a este tipo. ¿Y cómo conoce a este tipo? Porque conoce a este (otro) tipo que eliminó al testigo”, dice el exsecretario de Seguridad.
Greg, quien podría “eliminar testigos”, era un agente encubierto que fingía ser miembro de la mafia rusa.
De acuerdo con Peniley Ramírez, García Luna y su compañero llamaron a Greg, por lo que ahora la Fiscalía trata de incluir la conversación y la llamada como pruebas en el juicio a García Luna, que comenzará en octubre próximo.
Esta semana, fiscales estadounidenses dijeron que el exsecretario de Seguridad Pública de México, Genaro García Luna, habló en la cárcel con otro preso sobre ejercer violencia a testigos.
La supuesta conversación ocurrió en noviembre de 2020, aseguran los fiscales, que piden poder llevarla al juicio para que el jurado la oiga. Según la explicación de los fiscales, el agente encubierto sería la persona que llevaría a cabo la violencia o amenazas contra testigos.
García Luna, quien fue secretario de Seguridad Pública de 2006 a 2012 durante el gobierno del entonces Presidente Felipe Calderón, se ha declarado inocente de cargos que incluyen asociación delictiva para distribuir cocaína, participación en una empresa criminal continua y mentir a las autoridades. Está acusado en Estados Unidos de recibir millones de dólares en sobornos por parte del cártel de Sinaloa a cambio de que la organización criminal pudiera operar a sus anchas.