“Grace” terminó con las cosechas

El huracán barrió los plantíos en Veracruz; los agricultores perdieron su modo de subsistir

Papantla, Ver.- Don Tomás Velázquez Pérez tenía la esperanza de que los plantíos de naranja, plátano y maíz que tenía en el municipio de Papantla, Veracruz, le dieran buenos frutos para este ciclo agrícola, pero el huracán “Grace” acabó con todo.

Él es uno de los 40 ejidatarios de la comunidad La Concha que perdieron hectáreas de naranja, plátano y maíz, de los que dependen para subsistir cada año en esta región del estado, que continúa con el recuento de daños tras el paso del ciclón tropical la madrugada del sábado pasado.

“Mucha gente dice que esto fue obra del Señor. Quisiéramos que nos atendieran, que nos ayudaran, pero quién nos va a ayudar, porque la naranja se va a dar muy poquito y maíz va a haber poco, casi no va a dar, todo lo echó [el huracán]”, lamenta.

Entre el cielo nublado y una lluvia intermitente, Tomás dejó de reparar su casa un momento, que también resultó afectada, para recorrer los sembradíos de él y otros ejidatarios, en su mayoría naranjales destruidos por los fuertes vientos.

Durante el trayecto muestra decenas de naranjas tiradas que no completarán su proceso de maduración, al igual que las pencas de plátano macho, las cuales fueron desprendidas por la fuerza de Grace.

Nativo de La Concha, Tomás Velázquez asegura que habrá una diferencia importante en la producción de naranja, plátano y maíz para esta temporada respecto a la del año pasado.

En su sembradío de maíz, cuya cosecha utiliza para consumo propio, de su esposa e hijos, las huellas del huracán Grace son más profundas. La milpa, en pleno crecimiento, quedó totalmente destrozada y sin vida, por lo que no cosechará nada este ciclo agrícola.

“Estamos tristes, preocupados, mire cómo está. Habíamos pensado que en esta cosecha iba a haber maíz, porque estaba bonita la milpa, estaba reventando todo esto... Esto no fue de uno, fue obra del Señor y no fue para uno sino para todos”, indica.

No son los únicos afectados, en la carretera entre Poza Rica y Papantla, municipios separados por 26 kilómetros, los sembradíos están devastados.