Durante la emisión, Héctor Méndez detalló pautas directas de actuación ante un movimiento telúrico y aclaró la vigencia de técnicas tradicionales de resguardo:
- Evacuación por niveles (regla del tercer piso): La indicación prioritaria para las personas ubicadas de un tercer piso hacia abajo es desalojar el inmueble inmediatamente hacia las zonas de seguridad exteriores.
- Repliegue en pisos superiores: Si se encuentra arriba del tercer nivel y resulta imposible evacuar rápidamente, la recomendación es replegarse en el interior cerca de estructuras resistentes.
- Posición de resguardo al lado de muebles: Al permanecer dentro de la estructura, es crucial colocarse acostado sobre el piso al lado de muebles o elementos sólidos (como tanques de gas o escritorios) que puedan sostener el peso de un techo caído, evitando quedarse sentado o erguido.
- Cuestionamiento a la consigna "no corras, no empujes, no grites": El rescatista calificó la consigna tradicional como poco práctica durante una emergencia real, señalando que el desalojo requiere agilidad física y dinamismo.
- Liderazgo de las brigadas: Las personas que portan chalecos de brigadistas o protección civil asumen la máxima autoridad operativa durante la contingencia, por lo que sus indicaciones deben acatarse sin distinción de jerarquías.
- Validez del triángulo de la vida: Méndez reafirmó la existencia de los "espacios vitales" o "triángulos de la vida" en las estructuras colapsadas, desmintiendo que sea una técnica obsoleta, ya que los techos rara vez caen en plano perfecto.
- Uso prioritario de binomios caninos: Aunque existen radares de signos vitales, equipos térmicos y fibra óptica, el Topo Mayor destacó que los perros de búsqueda continúan siendo el recurso más ágil e indispensable para ubicar sobrevivientes.
- Uso del teléfono celular: Un teléfono móvil con batería puede ser determinante para establecer contacto con los rescatistas desde el interior de los escombros y guiar la excavación de túneles de rescate.