Chihuahua, Chih.- A través de tres cartas dirigidas al presidente Andrés Manuel López Obrador y a la Fiscalía General del Estado (FGE), los hijos de la activista Marisela Escobedo Ortiz —asesinada hace 10 años frente a las puertas del Palacio de Gobierno de Chihuahua, cuando exigía justicia por el asesinato de su hija Rubí Marisol— solicitaron a las autoridades mexicanas iniciar una investigación en contra de Andy Barraza, a quien señalan como presunto asesino, así como contra el exfiscal Carlos Salas y el exgobernador César Duarte.
Desde el exilio, Juan y Alejandro Fraire Escobedo acudieron al consulado mexicano en Austin, Texas, para dejar dos cartas dirigidas al Presidente de México —una de ellas a título personal de Juan y la otra firmada por la familia y diferentes organizaciones—, en las que demandaron dar continuidad a las investigaciones alrededor del asesinato de Marisela, toda vez que, señalaron, el caso no se encuentra cerrado debido a que no hay una sentencia.
“El caso no puede estar cerrado porque no hay ningún culpable. El chivo expiatorio que detuvieron —en referencia a José Enrique Jiménez Zavala, El Wicked— nunca se comprobó que fuera el asesino”, indicó Juan.
Dijo que no sólo pretenden que se juzgue a quien jaló el gatillo, sino también a quienes permitieron que el asesinato ocurriera.