Ciudad de México.- Dos piezas centrales en el caso de los políticos de Sinaloa acusados por Estados Unidos de colaborar con el narco cayeron, lo que agrava la situación del gobernador morenista con licencia Rubén Rocha Moya, quien sigue sin aparecer.
Gerardo Mérida Sánchez y Enrique Díaz Vega, exsecretarios de Seguridad Pública y Finanzas de Sinaloa, respectivamente, se entregaron a las autoridades estadounidenses dos semanas después de ser acusados de vínculos con el Cártel de Sinaloa.
El general retirado del Ejército, Mérida Sánchez compareció ya en la Corte del Distrito Sur de Nueva York, donde se declaró no culpable de los cargos que el Departamento de Justicia le imputa relacionados con recibir sobornos y facilitar las operaciones de Los Chapitos.
Sin embargo, una fuente del Departamento de Justicia aseguró a El Universal que el militar ha sido aceptado en calidad de testigo cooperante y, posiblemente, protegido, si se demuestra que su vida corre peligro.
El general entregó una información inicial para que el gobierno de Estados Unidos lo integrara en el caso judicial que está en marcha.
El militar veracruzano compareció ante la jueza Sarah Netburn y después fue ingresado en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, la prisión en la que se encuentran el capo Ismael Zambada García, “El Mayo”, y el expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en la que se le identifica con el número 62685-512.
En tanto, el gabinete de seguridad confirmó que Mérida Sánchez ingresó a EU desde el pasado lunes, después de llegar a la ciudad de Hermosillo, Sonora, y cruzar por la garita de Nogales hacia Arizona, donde fue arrestado y puesto bajo custodia de agentes del Servicio de Alguaciles, quienes lo llevaron a NY.
Mientras Gerardo Mérida comparecía en la Corte de Nueva York, Enrique Díaz Vega, exsecretario de Administración y Finanzas en el gobierno de Rocha Moya, de 2021 a 2024, también decidió entregarse al gobierno de Estados Unidos desde Europa, donde se encontraba de vacaciones.
Una fuente del gabinete de seguridad afirmó que Díaz Vega, considerado operador financiero de Rocha Moya, busca llegar a un acuerdo de cooperación con el Departamento de Justicia, que lo acusa de ayudar a Los Chapitos a colocar dentro del gobierno estatal a funcionarios corruptos para proteger sus operaciones de tráfico de drogas.
Además de actuar como enlace entre los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera y el gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya.