Huachicol sigue imparable en Hidalgo

Ciudad de México.- La estrategia de combate al huachicoleo se ha topado con pared en un mismo lugar: Hidalgo, el estado con mayor número de tomas clandestinas del país.

Pese a la explosión ocurrida el 18 de enero de 2019 en límites de Tlahuelilpan y Tetepango, la cual dejó 137 personas muertas, el número de tomas ilegales en la entidad va en aumento.

Informes de la Sedena, obtenidos a través de Guacamaya Leaks, dan cuenta de que, pese a los esfuerzos operativos, el huachicoleo no da tregua.

Entre los problemas centrales está la presencia de siete grupos delictivos dedicados al robo de hidrocarburos, la corrupción y contubernio de autoridades, así como lo que la Sedena llama “socialización del delito”.

Justo después de la explosión, la dependencia hizo un informe en el que explica que los habitantes de 45 poblaciones hidalguenses están involucrados en el robo de combustible.

“En estas poblaciones han participado (...) ciudadanos defendiendo a los grupos dedicados al robo de hidrocarburos en contra de la acción de las autoridades”, se lee.

Un análisis más próximo, de mayo de 2022, contabiliza 55 agresiones graves por parte de civiles en contra de personal de la Sedena, Semar, Guardia Nacional y Pemex que combate esta actividad. Presuntamente, los pobladores se han organizado para rodearlos, amenazarlos, quemar vehículos oficiales y dispararles con armas de fuego.