El huracán Polo comenzó a alejarse este jueves de las costas del occidente de México, pero su trayectoria prevista abrió un nuevo frente de atención: podría girar hacia Baja California Sur en los próximos días y después avanzar hacia Sonora.
Durante la mañana del 24 de septiembre, el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos ubicó el centro del ciclón a unos 245 kilómetros al sur de Manzanillo, Colima, con vientos máximos sostenidos de 250 kilómetros por hora. Más tarde, el Servicio Meteorológico Nacional lo reportó como huracán de categoría 4, mientras continuaba su desplazamiento sobre el Pacífico.
El cambio previsto en su ruta es la clave del pronóstico. Primero, Polo avanzaría hacia el oeste-noroeste, mar adentro. Después, las condiciones atmosféricas favorecerían un giro hacia el norte y el noreste, en dirección a la península de Baja California. La proyección contempla un posible paso por Baja California Sur entre el lunes 28 y el martes 29 de septiembre, seguido de un acercamiento a Sonora. Se trata de una previsión, no de impactos confirmados.
Polo podría debilitarse antes de llegar a la península, pero la categoría exacta con la que se acercaría aún es incierta. También hay diferencias entre los modelos sobre el momento en que comenzará a girar: una variación en ese punto modificaría la zona de mayor riesgo.
Mientras se define esa ruta, sus efectos ya se sienten en el occidente del país. El Servicio Meteorológico Nacional prevé lluvias intensas en zonas de Jalisco, Colima y Michoacán, además de viento y oleaje elevado en las costas del Pacífico. Que el ojo del huracán permanezca sobre el mar no elimina el riesgo de lluvias fuertes en tierra.
Las autoridades meteorológicas mantendrán la vigilancia durante el fin de semana, cuando se espera mayor claridad sobre el giro del ciclón. Para Baja California Sur y Sonora, la ubicación final de Polo y la fuerza que conserve dependerán de cómo evolucione durante las próximas horas.